La recuperación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) se perfila como uno de los principales desafíos para reactivar la economía venezolana, debido a que el país utiliza apenas una fracción de su capacidad instalada, según expusieron especialistas durante una cumbre sobre la reconstrucción de Venezuela celebrada en el Parlamento Europeo, en Bruselas.
Alessandro Cecere, ingeniero industrial y economista especializado en infraestructura energética y centros de datos, estimó que Venezuela cuenta con una capacidad eléctrica instalada de 34 gigavatios (GW), pero genera aproximadamente 13 GW frente a una demanda de 16 GW.
De acuerdo con esas cifras, la producción actual equivale al 38,24% de la capacidad instalada, mientras que el 61,76% restante no se aprovecha en términos de generación efectiva. La diferencia entre la producción y la demanda estimada también evidencia un déficit de unos tres gigavatios.
Durante su intervención, Cecere señaló que varias instalaciones hidroeléctricas e industriales operan muy por debajo de su capacidad, mientras que parte de la infraestructura requiere inversiones, equipos y personal especializado para recuperar su funcionamiento.
El especialista advirtió que la precariedad del servicio eléctrico afecta directamente la calidad de vida de la población y limita las posibilidades de crecimiento económico. Según expuso, millones de venezolanos en algunos estados pasan más de diez horas al día sin electricidad, una situación que dificulta la creación de empleos y la expansión de actividades industriales y tecnológicas.

