Las exportaciones de petróleo venezolano hacia Estados Unidos repuntaron 25% durante la semana finalizada el 16 de octubre, hasta alcanzar un promedio de 571.000 barriles diarios (bpd), según datos preliminares de la Administración de Información Energética estadounidense (EIA).
El incremento representa una recuperación frente a los 455.000 bpd registrados en la semana concluida el 9 de octubre, cuando los envíos cayeron a su nivel más bajo desde julio y rompieron una racha de nueve semanas consecutivas por encima de los 500.000 barriles diarios.
Con este repunte, Venezuela se mantiene como el segundo mayor proveedor de petróleo de Estados Unidos, posición que ocupa desde hace 26 semanas consecutivas, tras superar a Arabia Saudita.
Exportaciones de crudo venezolano crecen 243% en 2026
De acuerdo con las cifras citadas, el promedio de las exportaciones venezolanas hacia Estados Unidos durante 2026 se ubica en 460.000 bpd, un aumento de 243% en comparación con el mismo período de 2025.
Los despachos han mostrado variaciones importantes a lo largo del año. Uno de los mayores registros se produjo en la semana finalizada el 11 de septiembre, cuando Venezuela envió 782.000 bpd al mercado estadounidense, el volumen semanal más alto desde agosto de 2017.
El crecimiento de los envíos ocurre en medio de la flexibilización de las sanciones estadounidenses desde enero, que ha permitido ampliar las exportaciones de crudo venezolano hacia ese mercado.
A este escenario se suman las alteraciones del comercio petrolero procedente de Medio Oriente por la guerra en Irán, un factor que ha modificado parcialmente los flujos de suministro hacia Estados Unidos.
Promedio de cuatro semanas registra una leve caída
Pese al repunte semanal, el promedio móvil de cuatro semanas mostró una ligera contracción. Al cierre del 16 de octubre, el indicador se situó en 551.000 bpd, una disminución de 0,5%.
Este promedio alcanzó su nivel más bajo desde junio. Sin embargo, se mantuvo por encima de los 500.000 barriles diarios por 23 semanas consecutivas, una señal de la continuidad de los elevados volúmenes de suministro venezolano hacia Estados Unidos durante 2026.
Las cifras reflejan una recuperación de los despachos en la última semana analizada, aunque la evolución del promedio de cuatro semanas evidencia que los flujos petroleros venezolanos continúan sujetos a variaciones.

