La delegación de la Unión Europea (UE) en Venezuela anunció este viernes 17 de abril la asignación de 150 mil euros en ayuda humanitaria para atender la crisis de agua que afecta al estado Sucre, una de las regiones más impactadas por la emergencia hídrica en el país.
Según informó el bloque europeo en un comunicado oficial, estos fondos permitirán apoyar durante tres meses las labores de respuesta de la Cruz Roja Venezolana, con el objetivo de mitigar el impacto de la escasez de agua en miles de familias.
Apoyo directo a más de 18 mil personas
La ayuda será canalizada a través del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (DREF) de la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), un mecanismo que permite atender situaciones críticas de forma inmediata.
Entre las acciones previstas destacan la distribución de agua potable, así como la entrega de insumos para el almacenamiento seguro y la purificación del líquido. Se estima que más de 18 mil personas serán beneficiadas directamente por esta asistencia humanitaria.
La crisis hídrica en Sucre se agravó tras fallas en el sistema de abastecimiento, lo que ha dejado sin servicio regular a numerosas comunidades y ha obligado a implementar medidas de emergencia para garantizar el acceso al agua.
La UE refuerza su compromiso humanitario
La Unión Europea reiteró que se mantiene como uno de los principales donantes de ayuda humanitaria a nivel mundial, destacando que sus contribuciones buscan atender a las poblaciones más vulnerables frente a crisis naturales o provocadas por el hombre.
En ese sentido, el organismo subrayó que su asistencia tiene como propósito “salvar vidas, prevenir y aliviar el sufrimiento humano, así como proteger la dignidad de las personas afectadas”.
Este nuevo aporte se suma a otros programas de cooperación que la UE ha impulsado en Venezuela y la región, enfocados en áreas como salud, alimentación y atención de emergencias.
Un contexto de emergencia prolongada
La asignación de estos recursos ocurre en medio de una crisis estructural en los servicios básicos del país, donde el acceso al agua potable continúa siendo un desafío para miles de ciudadanos.
Con esta intervención, organismos internacionales buscan aliviar de forma inmediata las condiciones de vida de las comunidades afectadas, mientras se desarrollan soluciones de mayor alcance para restablecer el suministro en la región.

