En un giro inesperado, la banda criminal Tren de Aragua manifestó su intención de participar en el cuestionado proyecto de paz total impulsado por el presidente Gustavo Petro.
La solicitud fue hecha a través de una carta firmada por Larry Amaury Álvarez Núñez, alias Larry Changa, uno de los fundadores del grupo, actualmente recluido en la cárcel La Picota de Bogotá.
La revista Semana reveló en exclusiva el contenido del documento, dirigido al presidente Petro, al ministro de Justicia Eduardo Montealegre y al alto comisionado para la Paz, Otty Patiño. En la carta, Larry Changa solicita formalmente la “inclusión del Tren de Aragua en los procesos de la política de paz total”, bajo el título:
“Propuesta de colaboración en iniciativas de prevención, reinserción y desarticulación de dinámicas criminales transnacionales”.
¿Quién es Larry Changa y qué busca con su propuesta?
Larry Changa se presenta como “uno de los tres fundadores y vocero autorizado” del Tren de Aragua. Desde su celda en La Picota —donde permanece en el pabellón de extraditables— espera su envío a Chile, país que lo requiere por delitos graves cometidos por la organización. Su extradición ya fue aprobada por la Corte Suprema de Justicia, y solo falta la firma del presidente Petro para que se haga efectiva.
En su carta, Álvarez Núñez asegura que su intención no es evadir la justicia, sino ofrecer colaboración en temas sociales:
“Mi intención es netamente de colaboración y sometimiento a la justicia. Mi ofrecimiento se basa estrictamente en la verdad y la no repetición, orientado a contribuir en políticas públicas mediante diagnósticos sociales, programas de formación y empleo, y mecanismos de prevención comunitaria”.
Sin embargo, expertos consultados por medios locales señalan que la propuesta podría ser una estrategia para frenar su extradición a Chile o ganar tiempo ante las autoridades.
Los otros enviados del Tren de Aragua en La Picota
La iniciativa no viene solo de Larry Changa. Según Semana, otros tres miembros de alto perfil del Tren de Aragua —también recluidos en La Picota y solicitados en extradición— estarían dispuestos a sumarse a una eventual mesa de diálogo si el Gobierno colombiano acepta el acercamiento:
- Carlos Francisco Gómez Moreno, alias Bobby: vinculado al secuestro y asesinato del militar venezolano Ronald Ojeda, quien se encontraba refugiado en Chile.
- Dayonis Junior Orozco, alias Boti: requerido por el Gobierno chileno por el asesinato del teniente de Carabineros Emanuel Sánchez.
- Luis Alfredo Carrillo, alias Gocho: también implicado en el crimen del militar venezolano Ojeda.
La organización, catalogada como terrorista por la Casa Blanca, estaría intentando aprovechar los canales del plan de paz total para evitar la extradición de sus líderes más buscados.
Un mensaje directo al Gobierno Petro
En el documento, Larry Changa asegura que su petición nace de una supuesta preocupación por las causas sociales que alimentan la criminalidad en Colombia y la región.
“Manifiesto mi deseo de aportar desde un enfoque de prevención social y reinserción personal, atendiendo a las condiciones de pobreza, exclusión y falta de oportunidades que generan vulnerabilidad en comunidades migrantes y jóvenes en riesgo”, señala la carta.
El texto de dos páginas ya fue radicado oficialmente ante la Presidencia y el Ministerio de Justicia, con copia al Alto Comisionado para la Paz.
¿Qué dice el Gobierno sobre el acercamiento del Tren de Aragua?
Hasta el momento, el Gobierno de Gustavo Petro no ha emitido una respuesta oficial sobre esta solicitud. Sin embargo, la propuesta genera polémica en la opinión pública, especialmente por el historial delictivo del Tren de Aragua, considerado una de las bandas criminales más peligrosas de América Latina, con presencia en Venezuela, Chile, Perú, Ecuador y Colombia.
Críticos de la política de paz total recuerdan que el plan ha permitido la suspensión de órdenes de captura a numerosos delincuentes, sin que se registren avances concretos en la desmovilización o reducción de la violencia.
“Más que un proceso de paz, esto parece abrirle la puerta a la impunidad”, señalaron analistas en redes sociales.
Un intento por detener la extradición
Varios observadores interpretan la carta de Larry Changa como un movimiento desesperado. Todos los firmantes están en el pabellón de extraditables de La Picota, a la espera de su envío a Chile. Si el Gobierno colombiano acepta incluirlos en la paz total, la firma presidencial podría detener temporalmente el proceso de extradición.
La solicitud, aunque se presenta como un gesto de colaboración, genera más preguntas que respuestas sobre los límites de la política de paz total de Petro. ¿Debe el Estado negociar con grupos considerados terroristas internacionales? ¿O se trata de un intento de infiltración en el sistema judicial colombiano?
El debate sobre la paz total continúa
La carta del Tren de Aragua revive el debate sobre el alcance del proyecto de paz total, una de las banderas del Gobierno Petro. Mientras el presidente insiste en que busca la “paz con justicia social”, críticos advierten que este tipo de solicitudes podrían minar la credibilidad del Estado frente a las víctimas y la comunidad internacional.
Por ahora, el país espera la reacción oficial del Gobierno, mientras las autoridades judiciales mantienen la orden de extradición contra Larry Changa y los demás cabecillas del Tren de Aragua recluidos en Colombia.

