En Cartagena, un venezolano murió luego de varios días de estar hospitalizado luego de un atentado, en donde falleció una mujer, su pareja, madre de tres hijos.
Liliana Julio Rivas y Josmar José Colina Bracho se conocieron y formaron un hogar.
Ellos vivían en una pequeña casa del sector Ricaurte, en Olaya Herrera, Cartagena.
Josmar, de nacionalidad venezolana, y de 28 años, compartía hogar con Liliana y sus tres hijos que tenía de relaciones pasadas. Uno de sus pequeños de apenas 5 meses de nacido.
Él era mototaxista y ella, de 29 años, se dedicaba a las labores de la casa, todo marchaba bien hasta la noche del pasado jueves 4 de julio, cuando un sicario, muy reconocido en el barrio (según testigos), apareció.
El hombre y su mujer iban saliendo de su vivienda a bordo de una moto, cuando el pistolero le propinó cuatro balazos a ella y cuatro a él. Liliana murió en el lugar.
Supuestamente, el sicario se acercó a Liliana, mientras agonizaba en el suelo, y le dio dos balazos más, además de gritarle “tengo que terminar de matarte”.
Colina Bracho fue auxiliado de inmediato y se encontraba en la UCI del Hospital Universitario del Caribe hasta las últimas horas (jueves 11 de julio), cuando un médico confirmó que había muerto.
De Josmar se conoció que tenía una anotación en el Sistema Penal Oral Acusatorio como indiciado por el delito de receptación.
Según la familia de Liliana, la mujer no tenía amenazas y solamente se dedicaba a las actividades del hogar.
El Universal

