El secretario de Estado Mike Pompeo, tenía previsto una reunión con la canciller alemana, Angela Merkel, para el martes 7 de mayo en Berlín. Sin embargo, a horas de llevarse a cabo, el encuentro se canceló.
«Desafortunadamente, debemos reagendar las reuniones en Berlín por ‘asuntos urgentes'», anunciaron desde la embajada estadounidense en la capital alemana.
Pompeo partía de urgencia a Irak por aire, mientras el portaaviones USS Abraham Lincoln se dirigía rumbo al Golfo Pérsico. El motivo: «Una amenaza inminente» contra intereses estadounidenses en dicha región originada en Irán, según reveló el propio Pompeo una vez en Bagdad.
Allí se reunió con el presidente Barham Saleh y el primer ministro, Adel Abdel Mahd, advirtiendo sobre la «creciente actividad» de las fuerzas iraníes en la región. La visita duró pocas horas.

