Ante la cartelera de artistas anunciada por el gobierno venezolano para el cierre de la denominada “Gran Peregrinación Nacional por una Venezuela sin Sanciones y en Paz”, los cantantes Servando y Florentino negaron su participación en el concierto previsto para este 1 de mayo en Caracas.
La aclaratoria surge luego de que el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informara sobre la realización de un evento musical masivo por el Día del Trabajador, en el que incluyó a los hermanos Primera dentro de la lista de artistas invitados.
Sin embargo, los intérpretes venezolanos emitieron un comunicado en el que desmintieron dicha información y aseguraron que no forman parte del espectáculo organizado por el Ejecutivo. El mensaje fue difundido a través de las historias de sus cuentas oficiales en Instagram.
“Por los momentos no tenemos presentaciones programadas en Venezuela”, señalaron los artistas en el texto, dejando claro que su agenda actual no contempla presentaciones en el país.
El anuncio oficial del evento musical forma parte de las actividades de cierre de la “Peregrinación Nacional”, una iniciativa promovida por el gobierno en el contexto de movilizaciones políticas y sociales. El concierto, previsto en La Carlota, contará con la participación de artistas nacionales e internacionales, según lo informado previamente por voceros oficiales.
Entre los artistas anunciados figuraban Oscar D’León, Nicky Jam, Justin Quiles, Porfi Baloa y el dúo Servando y Florentino, además de otros exponentes de la música local.
No obstante, la exclusión de Servando y Florentino de la cartelera genera dudas sobre la lista definitiva de invitados al evento, que ha sido promovido como una de las principales actividades del 1 de mayo en el país.
Además, el dúo destacó que actualmente se encuentra enfocado en la producción de su nuevo material discográfico, lo que refuerza la imposibilidad de presentarse en Venezuela en los próximos días.
Este pronunciamiento se suma a la creciente atención pública sobre el evento, que ha sido catalogado como un megaconcierto en el marco de la agenda oficialista para conmemorar el Día Internacional del Trabajador.


