Desde tempranas horas de la mañana, este 27 de diciembre, comenzó la tradicional procesión de San Benito de Palermo con una eucaristía en honor al copatrono de la Diócesis de Cabimas. La celebración, la segunda mas grande de Venezuela, estuvo colamada de fe y devoción hacia al Santo Negro, quien se encontró una vez mas con su pueblo para recorrer las calles de La Rosa.

La eucaristía estuvo presidida por el administrador diocesano de la Diócesis de Cabimas, Alexander Arias, y concelebrada por Cesar Villalobos, vicario parroquial de la Catedral Nuestra Señora del Rosario de Cabimas, junto a otros sacerdotes. 

“Una vez más Cabimas celebra a un santo cercano, un santo amigo”, mencionó Arias. Además, agregó que al escuchar el típico ¡Ajé, San Benito, ajé! no trata de una consigna, sino de cantar las maravillas que Dios hace a los humildes.

Una vez culminada la emotiva eucaristía, alrededor de las 7:30 de la mañana, la imagen de San Benito fue entregada a sus cargadores, quienes al son de los tambores lo pasearán por una ruta de 12 kilómetros en la parroquia La Rosa. 

Este año la procesión contará con 132 paradas para pagos de promesas y alrededor de 20 agrupaciones de chimbangueles. Entre los asistentes a la celebración se encontró el gobernador del estado Zulia, Luis Caldera, quien incitó a la población de Cabimas a continuar manteniendo viva la tradicional procesión religiosa. 

“San Benito es un ejemplo de lo que es la humildad y el servicio. Es una guía para nosotros y Cabimas nos demuestra que San Benito puede ser un modelo a seguir en esta sociedad compleja”.

Asimismo, el alcalde del municipio Frank Carreño, también se dio cita en el evento. “Le pido a San Benito que siga bendiciendo a nuestra Venezuela, al estado Zulia y a Cabimas. Hemos tenido una gran salida de nuestro santo”, precisó. 

Devotos a San Benito

Magaly Álvarez es devota de San Benito desde los 12 años, sus padres inculcaron en ella su fe al santo asistiendo a cada procesión todos los 27 de diciembre y 6 de enero. Como muchos, Magaly sigue conservando la tradición y actualmente sigue pidiendo al patrono por la salud de los suyos.

“Esta es una tradición que para nosotros es lo más grande que tiene Cabimas”, comentó Álvarez. 

Por otro lado, Nerio Marcano acude a la celebración desde que tiene 18 años y asegura que el sentimiento y emoción no cambia con el pasar del tiempo, en cambio, su devoción se mantiene intacta. “Cada vez que lo veo me tiembla el cuerpo”, mencionó. 

Karelys Calatayud, es nieta de vasallos de San Benito, específicamente del capitán del grupo de Tierra Negra. Desde que tiene uso de razón participa en cada procesión de su Santo.

En su familia, la creencia se ha ido sembrando de generación en generación y se asegura de seguir el legado de sus padres, quienes acogían a los vasallos en su hogar.  “En nuestra casa el que va naciendo, va saliendo con un tambor”, aseguró Calatayud, habitante de la parroquia La Rosa.

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