Roberth Cepeda. ¿PETRÓLEO SUBIENDO Y EL BOLSILLO CADA VEZ MÁS VACÍO?


Es inevitable hacerse la pregunta que hoy ronda en cada mesa, en cada carrito de departamento y en cada cola del mercado: Si dicen que la producción petrolera está subiendo y que hay «acuerdos internacionales», ¿por qué a la gente de a pie la plata le rinde cada vez menos?

Hoy el venezolano no está pendiente de la macroeconomía ni de discursos ideológicos de lado y lado. El venezolano está ocupado y preocupado en sobrevivir.

Mientras en las cúpulas políticas se habla de diplomacia pragmática, licencias internacionales, negociaciones con el Norte y reuniones a puerta cerrada, la realidad en la calle es otra muy distinta:

El poder adquisitivo por el piso

El dólar sigue subiendo frente al bolívar y los precios de los alimentos aumentan a la par. Cobrar un sueldo o un bono en moneda nacional se ha convertido en sal y agua. La canasta básica es un lujo y hacer un mercado completo se volvió una proeza.

El bono vacacional de los docentes, una burla

Llegó el momento del esperado bono vacacional para nuestros maestros y profesores universitarios, y lo que reciben en la cuenta es un verdadero insulto a su labor.

Al estar calculado sobre salarios base congelados desde hace años, este pago ni siquiera alcanza para completar la compra de una semana, mucho menos para descansar tras un año entero educando al país. La bonificación sin incidencia salarial evaporó sus derechos contractuales.

Pensiones que dan vergüenza

Quienes entregaron toda una vida de trabajo y esfuerzo a la nación hoy sobreviven con una pensión del IVSS que roza la indigencia. Que un abuelo tenga que depender de la caridad o de un bono esporádico para poder comprar un blíster de pastillas para la tensión no solo es inaceptable, es doloroso y deshumanizante.

Productividad que no llega al pueblo

Nos hablan de barcos cargando crudo y de petroleras extranjeras operando en la Faja, pero ese dinero parece flotar en una burbuja. Tampoco se ve reflejado en la mejora del agua, de la luz ni de los servicios básicos que fallan cada semana.

Soberanía empeñada por pragmatismo

Aquellos ideales de los que tanto se habló quedaron archivados. Hoy la prioridad del poder es mantenerse a flote a costa de ceder lo que sea necesario, mientras la gente común siente que las decisiones sobre el futuro del país se toman afuera o entre unos pocos, dejando al ciudadano sin voz ni voto.

La verdadera lucha diaria

En medio de esta incertidumbre, el país real no se rinde. El venezolano se reinventa, busca el pan para su familia y sigue adelante con una dignidad gigante, pero con el cansancio acumulado de años de promesas rotas. No se trata de resignación, se trata de la necesidad urgente de resolver el día a día.

¿Hasta cuándo la brecha entre la «macroeconomía» de arriba y la economía del bolsillo de abajo? La gente ya no quiere cuentos ni teorías; la gente necesita vivir con dignidad, ver el fruto de su trabajo y tener la certeza de que habrá un mañana mejor para sus hijos y nietos.

¿Tú cómo la estás viviendo?

Roberth Dave Cepeda

Educador

Deja una respuesta

Descubre más desde

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo