La refinería El Palito produce unos 24.000 barriles diarios (b/d) de combustible, lo que permite cubrir 24% de la demanda nacional de gasolina.
La refinería El Palito fue reactivada recientemente gracias a la recuperación de su unidad de craqueo catalítico, declaró esta semana el vicepresidente de Refinación de Petróleos de Venezuela (PDVSA), Gustavo Boada.
«Después de un año y medio, la refinería logró recuperar el funcionamiento de la planta catalítica. Con esto, superamos algunas barreras que teníamos para producir en el centro del país», expresó el funcionario en una entrevista para VTV, reseñada por el diario TalCual.
El funcionario confesó que PDVSA ha sufrido «situaciones operativas» en los últimos meses, pero garantizó que la empresa afronta un proceso de recuperación y prometió que «harán lo necesario» para aumentar la producción.
“Hemos tenido situaciones operativas que hemos resuelto. Nuestra empresa está en un proceso de renovación, de recuperación, estamos haciendo las cosas que tenemos que hacer en el momento que tenemos que hacerlas para darle tranquilidad al país. El combustible va a llegar”, sentenció.
La refinería El Palito es una joya industrial con más de 60 años de historia. Se trata de uno de los mayores complejos de refinación de Venezuela, que tiene por objetivo transformar el petróleo crudo en una variedad de productos valiosos como gasolina, diésel y lubricantes, que impulsan la vida moderna.
Según PDVSA, este coloso de la ingeniería tiene capacidad para procesar 140.000 barriles de petróleo diarios. Además, está diseñada para procesar crudo de 28 grados API.
Anteriormente, este crudo provenía de los campos de los estados Apure y Barinas, a través de un oleoducto de más de 600 kilómetros de longitud, el más largo de Venezuela, y de los estados Monagas y Anzoátegui, mediante buques cisterna.
Sin embargo, en los últimos años Venezuela ha tenido que recurrir a la importación de crudo, concretamente la del crudo iraní, para abastecer a la refinería El Palito.

