De un total de 45 carnicerías establecidas dentro de las instalaciones del Centro Cívico de Cabimas, principal centro abastecedor de alimentos del municipio, apenas 15 aún sobreviven en medio del racionamiento eléctrico que los está llevando a la quiebra.
Para los dueños de las carnicerías, que por años se han dedicado a esta actividad, nunca a lo largo de los más de 45 años de historia que tiene de fundado el Centro Cívico, han atravesado por una situación tan alarmante, que está llevando a casi el cierre total de estas instalaciones.
Señalan los comerciantes del rubro cárnico, que por mucho amor que le tengan a este oficio, que forma parte de su patrimonio y con el cual han levantado a sus familias, es imposible mantenerse de pie, cuando no hay las condiciones para ello.
La crisis eléctrica nacional y el racionamiento implementado por el gobierno regional, “les ha dado duro”, al extremo que ya muchos comerciantes no solo han bajado sus Santamaría, sino que ya están comenzando a vender sus equipos como cavas refrigeradoras, máquinas de moler, cortadoras, entre otros implementos; “son pocas las ganancias en un negocio, donde ya ni la clientela es la misma”.” Las ventas están por el suelo”.
Indicaron, que como consecuencia de los constantes apagones y del racionamiento eléctrico deben cerrar sus locales a las 2 de la tarde, por lo tanto, tampoco pueden comprar la misma cantidad de reses, ya que las pérdidas económicas fueran mayores.

De 45 carnicerías apenas 15 siguiendo ofreciendo sus servicios
Esta misma situación, también afecta al rubro de las charcuterías, donde algunas de ellas se han visto en la necesidad de cerrar, son más las pérdidas económicas que las ganancias que se llevan a la casa.
La insalubridad su peor enemigo
Otros de los problemas que presenta este centro dispensador de alimentos, es el estado de sus instalaciones, lo carniceros y comerciantes del ramo tanto cárnico como de charcutería, coinciden en señalar que las instalaciones no son las más idóneas, presenta graves problemas en todos sus pisos, donde las filtraciones de agua es un grave problema de contaminación, así como el desbordamiento de las aguas negras que siempre ha existido en este lugar, que también requiere del mantenimiento eléctrico, «la oscuridad reina en el sitio».
El Centro Cívico de Cabimas, es unas de las principales obras de arquitectura que representaba el paso de la modernidad en el municipio. Hoy en día, con el paso de los años, para propios y extraños es muy desagradable llegar a sus instalaciones, son una ofensa a la salubridad que debe reinar en un lugar dispensador de alimentos.
“Los olores son insoportables, ya se comienza a observar el deterioro por el paso del tiempo en su infraestructura así como la falta de mantenimiento y aseo constante dentro del mismo y sus alrededores”, señalan los comerciantes y carniceros.
Destacan, que es necesario realizar una limpieza profunda con el lavado de los pisos y áreas de las carnicerías y charcuterías. Es común observar la presencia de una gran cantidad de perro, que forman parte de sus áreas sucias y deplorables.
Señalan, que el problema de las aguas negras es un asunto de vieja data y es poco el mantenimiento que se da en el lugar. “Aquí lo que sobran son los cobradores de impuestos municipales, pero el dinero no se utiliza en el beneficio de esta majestuosa obra que era el Centro Cívico”.
Algunos compradores del lugar señalaron, que es un lugar apta para la proliferación de enfermedades, que debe ser clausurado para su remodelación o demolición total y d corregir las fallas presentes en el sistema de aguas servidas, que es su principal enemigo.


Sinceramente, en lo único que son eficientes estos animalitos rojo es en la destrucción