El pasado jueves 12 de diciembre falleció Jesús Rafael Álvarez, preso político recluido en el Complejo Penitenciario Carabobo, conocido como el Penal de Tocuyito.
La información fue confirmada por la organización Una Ventana a la Libertad (UVL).
Aunque aún no han esclarecido las circunstancias y la hora de su muerte, fuentes vinculadas a UVL señalaron que el cuerpo de Álvarez lo trasladaron en la madrugada del viernes al Departamento de Patología del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf).
Hasta el momento, las autoridades no han emitido un pronunciamiento oficial sobre el deceso, a pesar de que ocurrió bajo custodia del Estado.
Por su parte, UVL indicó que los restos del fallecido se encuentran en la morgue de la Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique Tejera, en Valencia, estado Carabobo, a la espera de ser retirados por sus familiares.
¿Quién era Jesús Rafael Álvarez?
Jesús Rafael Álvarez era un hombre de familia, según muestran sus publicaciones en redes sociales.
Solía compartir imágenes junto a su esposa e hijos en su natal Anaco, estado Anzoátegui. Una de sus últimas publicaciones decía: “Mi esposa y yo siempre juntos”.
Álvarez era egresado de la Universidad Nororiental Privada Gran Mariscal de Ayacucho, en Puerto Ordaz.
Jesús Rafael Álvarez tenía 44 años y era padre de tres hijos.
Ambos progenitores quedaron aprehendidos tras operativos de represión ejecutados en El Callao, estado Bolívar, luego de las protestas del 28 de julio.
Por otro lado, su hijo Jesús exigió justicia y la liberación inmediata de su madre, también detenida desde el 2 de agosto en el destacamento 625 de Puerto Ordaz.
Ambos fueron detenidos «arbitrariamente» cuando se encontraban en su vivienda, en el estado Bolívar (sur), «sin orden de captura» por la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), debido a una «supuesta investigación».
El caso ha despertado indignación entre organizaciones de derechos humanos. De hecho, Foro Penal, en su último informe, registró 1.903 personas detenidas por razones políticas, siendo la cifra más alta en el país.
En el penal de Tocuyito, tras las recientes excarcelaciones de noviembre, aún permanecen más de 400 presos considerados como “postelectorales”.
“Hoy a las siete y tanto de la noche me enteré de que mi papá falleció. A mí no me avisaron nada. Resulta que me entero de que mi papá falleció ayer y lo pasaron para el Hospital Central en la morgue, pero no me avisaron nada, no recibí ninguna llamada”, relató el hijo de Jesús Rafael Álvarez en un testimonio cargado de impotencia.
Según su versión, se enteró del fallecimiento de su padre a través de una noticia en redes sociales, destacando la falta de comunicación por parte de las autoridades.
“Ahora lo que solicito es la entrega del cuerpo”, exigió el joven.
Tomado de El Nacional

