El repunte de la extracción en Tía Juana, Lagunillas y Tomoporo comienza a generar mayor movimiento de equipos y empresas de servicios petroleros, en una región que busca recuperar parte de su actividad económica vinculada al crudo.
La industria petrolera vuelve a mostrar señales de mayor actividad en Zulia, con una producción que durante julio y agosto se mantuvo con mayor regularidad por encima de los 350.000 barriles diarios (bpd), un comportamiento que representa una mejora frente a las caídas recurrentes registradas anteriormente.
Los datos, citados por Argus a partir de informes internos de PDVSA y fuentes del sector, ubican actualmente la producción petrolera del estado entre 350.000 y 370.000 bpd, mientras que la meta de la división Occidente de PDVSA es alcanzar un promedio sostenido de 365.000 bpd.
Para la Costa Oriental del Lago (COL), donde la actividad petrolera continúa siendo uno de los principales motores de la economía local, las cifras tienen especial relevancia. Los distritos de Tía Juana y Lagunillas concentran buena parte de la extracción reportada, con aproximadamente 180.000 bpd y 100.000 bpd, respectivamente. Tomoporo aporta entre 70.000 y 90.000 bpd.
Mayor movimiento de equipos petroleros
El repunte también comienza a reflejarse en la actividad operativa. La Cámara Petrolera de Venezuela, capítulo Zulia, informó recientemente sobre un incremento del movimiento de equipos tanto en tierra como en el Lago de Maracaibo.
Su presidente, Roy Biagioni, estimó que Zulia cuenta actualmente con unos 4.000 pozos activos de un universo cercano a 17.000 y ubicó la producción regional en el mismo rango de 350.000 a 370.000 bpd. El gremio, que agrupa alrededor de 150 empresas en su capítulo regional, también reportó un incremento en la actividad laboral de compañías vinculadas con el sector.
Para municipios como Lagunillas, Cabimas y Simón Bolívar, un aumento sostenido de las operaciones puede traducirse en mayor demanda de servicios especializados, mantenimiento industrial, transporte, logística, alquiler de maquinaria, suministro de materiales y otras actividades asociadas a la cadena de hidrocarburos.
NABEP eleva las expectativas
A este escenario se suma el acuerdo alcanzado entre Estados Unidos y North American Blue Energy Partners (NABEP) para ampliar la producción petrolera venezolana. La empresa anunció planes de inversión cercanos a US$100.000 millones y una expansión de sus operaciones en el Lago de Maracaibo y la Faja Petrolífera del Orinoco.
NABEP sostiene que busca elevar su producción venezolana por encima de un millón de barriles diarios y que el programa contempla una importante incorporación de infraestructura y equipos. Información publicada sobre los planes de la compañía apunta además a un despliegue progresivo de nuevas plataformas de perforación.
Para la Costa Oriental del Lago, la llegada de nuevas inversiones podría representar oportunidades para empresas locales proveedoras de bienes y servicios, aunque el impacto económico dependerá de la continuidad de los proyectos, la inversión efectiva y la recuperación de la infraestructura petrolera.
Electricidad e infraestructura, retos pendientes
El panorama, sin embargo, sigue condicionado por problemas operativos. Fuentes con experiencia en la industria citadas por Argus señalaron que las fallas eléctricas y la corrosión de tuberías e instalaciones cercanas al Lago de Maracaibo continúan afectando la producción.
Zulia todavía está lejos de los aproximadamente 1,5 millones de barriles diarios que llegó a producir en 2004. Por ello, el desafío para la Costa Oriental del Lago no solo pasa por aumentar los barriles extraídos, sino por convertir la recuperación petrolera en una reactivación sostenida de su tejido empresarial, industrial y laboral.

