Como cada año, este 07 de octubre, centenas de personas siguieron en procesión a la Virgen del Rosario en el día de la Patrona de Cabimas.

La fecha inició con las acostumbradas “mañanitas”, al ritmo de gaita y la euforia del pueblo que esperaba con ansias la llegada de la fecha; seguidamente, en horas de la mañana se realizó la santa misa, para que luego, el Obispo de la Diócesis de Cabimas, Monseñor Ángel Francisco Caraballo, encabezara los actos de la Solemne Misa Pontifical.

En horas de la tarde fue el Santo Rosario y la Solemne Misa, para así completar los nueve días del novenario; y acto seguido, la Virgen del Rosario recorrió las calles del casco central de Cabimas en hombros de los Servidores de María.

Fuegos artificiales, una banda show que amenizaba la marcha, y decenas de hogares adornando los frentes de sus hogares para rendir honores a la Virgen del Rosario.

Cruzando en la calle Bolívar y siguiendo hacia la calle El Rosario, era llevada la Virgen del Rosario, un ciclo que muchos feligreses han repetido durante décadas.

Luisa tiene 97 años, y recuerda su fe en la Virgen del Rosario desde que era una niña

“Tengo 97 años, y para nuestra familia esto es ocasión de alegría, es un alboroto en la casa para prepararnos y recibir a la Virgen del Rosario”, dijo Luisa Cayamo, quien, con casi 100 años, expresa que a lo largo de su vida ha sido ferviente seguidora de la Virgen del Rosario.

Muchas calles históricas del casco central, tienen hogares y apellidos que se repiten durante muchos años en la procesión y devoción hacia la Virgen del Rosario.

La procesión recorrió parte de algunas calles como El Rosario, Providencia, Páez, 19 de Abril, Las Mercedes, entre otras.

Migdania Cayamo, hija de Luisa, dice que su mamá les inculcó la fe en la Virgen del Rosario, y a lo largo de los años, han podido sentir el cobijo y la protección de la Patrona de Cabimas.

Mientras los Servidores de María llevan en hombros a la Sagrada Imagen, la feligresía pide a la Virgencita que interceda ante Dios y se cumplan sus peticiones.

“Creo que tengo como 40 años viniendo a la procesión de la Virgen del Rosario, vivo en el Casco Central, y es parte de nosotros esta tradición; es la fe la que nos mueve a estar presente año tras año”, comentó Zulay Chirinos.

Por su parte, Elizabeth Bermúdez, recuerda que desde los 8 años caminaba con su mamá.

“Hoy tengo 69 años, y es una cita segura; pedimos a nuestra Virgen del Rosario por mucha salud para nuestra familia, nuestra ciudad y el mundo entero”, señaló.

Así son los actos de devoción que impulsan a ancianas y ancianos a caminar pese a que están muy limitados, en sillas de rueda, ayudados, no se quieren perder lo que significa para ellos, un compromiso con la Virgen del Rosario.

por primeraedicioncol

Portal web dedicado a noticias, notas y variedades sobre la Costa Oriental del Lago-Venezuela, pero además, información general

Deja un comentario

Descubre más desde

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo