El presidente estadounidense, Donald Trump, invocó este sábado, 15 de marzo, la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798 para acelerar las deportaciones masivas de los integrantes de la banda el Tren de Aragua.
Su orden ejecutiva subrayó que el Tren de Aragua «está perpetrando, intentando y amenazando con una invasión o incursión depredadora contra el territorio». Y que todos los venezolanos mayores de 14 años que pertenezcan al mismo, se encuentren en Estados Unidos y no estén naturalizados o sean residentes permanentes legales, están sujetos a ser detenidos, retenidos y expulsados en calidad de enemigos extranjeros.
La Ley de Enemigos Extranjeros no ha sido invocada en Estados Unidos desde la II Guerra Mundial (1939-1945). Esto cuando se usó para detener a estadounidenses de origen japonés, en uno de los episodios más oscuros de racismo contemporáneo.
El líder republicano consideró que el Tren de Aragua «está llevando a cabo acciones hostiles y una guerra contra el territorio de Estados Unidos tanto directamente como bajo la dirección clandestina o de otro tipo del régimen de (Nicolás) Maduro en Venezuela».
Trump declaró que todos los miembros del Tren de Aragua, en virtud de su membresía, están acusados de hostilidad real contra Estados Unidos y son un peligro para la paz pública o la seguridad del país.
La orden ejecutiva subrayó que a esos integrantes no se les permitirá la residencia en Estados Unidos y pidió a todos los departamentos y agencias ejecutivas que colaboren con los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley para utilizar todos los medios legales para llevarla a cabo.

