El presidente de Argentina, Javier Milei decidió mudar la embajada de este país a Jerusalén, como parte de su respaldo a Israel.
En su primera actividad en Medio Oriente, el jefe de Estado visitó el sitio sagrado de la religión judía. Luego, inició un encuentro formal con su par israelí para repudiar los ataques terroristas del 7 de octubre y confirmar su decisión de mudar la embajada de Argentina a Jerusalén
«Bienvenido a Israel señor presidente ¡Viva La Libertad Carajo!», así saludó el canciller israelí Israel Katz al presidente argentino Javier Milei, en la escalerilla del avión.
«Usted es una persona de valores que está comprometida solo con la verdad y no es de extrañar que haya elegido venir a Israel de inmediato para apoyarnos en la justa lucha por la defensa del pueblo judío contra los asesinos de Hamás», afirmó Katz, según un comunicado del Ministerio de Exteriores de Israel.
Katz agradeció a Milei, quien hizo de Israel su primer destino bilateral en el extranjero como presidente, tras su elección en diciembre, por su apoyo a Israel contra Hamás y por reconocer a Jerusalén como la capital del país.
Milei visitará el Muro de las Lamentaciones y se reunirá con el presidente, Isaac Herzog. Está previsto que al día siguiente se reúna con el primer ministro, Benjamín Netanyahu.
Llevó consigo a la ministra de Relaciones Exteriores de Argentina, Diana Mondino, y a su rabino personal Shimon Axel Wahnish, en un viaje de tres días. Se espera que Wahnish se convierta en el embajador de Argentina en Israel.
Si bien Milei no es judío, ha expresado interés en el judaísmo y ha hablado de una posible conversión a esa religión.

