Este miércoles, se ubicó en torno a los 94,50 bolívares, según reportes, como forma de encontrar un punto intermedio que facilite las transacciones cotidianas y reduzca las pérdidas en contextos de compra y venta.
La brecha entre el precio del dólar oficial y el paralelo se traduce en inestabilidad para comerciantes, consumidores y trabajadores. Mientras algunos comercios se rigen por la tasa oficial —principalmente porque están sujetos a regulaciones—, otros prefieren adoptar el tipo de cambio paralelo para proteger sus márgenes ante la inflación y el riesgo de devaluación.

