La Plataforma Unitaria Democrática (PUD) prepara un «acuerdo de unidad nacional» que será presentado a María Corina Machado y a distintos sectores sociales de Venezuela, con el objetivo de reunir al liderazgo opositor y a las organizaciones políticas y sociales en torno a una agenda común para el país.
La iniciativa se plantea en un escenario político marcado por la apertura de una mesa de conversaciones entre sectores vinculados al interinato y la Asamblea Nacional electa en 2015, el acercamiento entre Delcy Rodríguez y el gobierno de Donald Trump y el reclamo de distintos sectores opositores por establecer una ruta hacia nuevas elecciones presidenciales.
Según explicó Roberto Enríquez, secretario ejecutivo de la coalición opositora, la propuesta busca alinearse con el plan de tres fases impulsado por Estados Unidos para articular al liderazgo democrático, las fuerzas políticas y diferentes sectores de la sociedad alrededor de objetivos nacionales.
En entrevista con TalCual, Enríquez ratificó que Washington continúa siendo considerado por la Plataforma Unitaria como un aliado fundamental, aunque reconoció que existen asuntos en los que pueden presentarse diferencias de enfoque.
Entre ellos mencionó la situación de los venezolanos migrantes en Estados Unidos. «Con mucho respeto a la soberanía de los Estados Unidos, tenemos que alzar la voz por ellos», afirmó, al considerar que actualmente Venezuela no reúne, a su juicio, las condiciones necesarias para garantizar un retorno seguro y sostenible de quienes emigraron.
PUD pide acelerar la ruta electoral
Enríquez insistió en la necesidad de establecer un cronograma electoral y consideró que el discurso pronunciado por Delcy Rodríguez ante la Organización de las Naciones Unidas representa, desde su perspectiva, el «formal inicio de la cuenta regresiva de la ruta electoral para el país».
El dirigente opositor sostuvo que la recuperación económica y la estabilidad que busca Estados Unidos para Venezuela requieren, en su opinión, de un gobierno surgido de elecciones.
«Creer que Venezuela se va a recuperar económicamente con alguien en Miraflores que no eligió nadie (…) dime tú si eso es creíble», cuestionó.
Enríquez también atribuyó al entorno de Nicolás Maduro la responsabilidad política por el deterioro de la relación entre Venezuela y Estados Unidos y por los acontecimientos que han marcado el escenario bilateral desde el 28 de julio de 2024, fecha de las últimas elecciones presidenciales venezolanas.
«La ecuación ganar-ganar es la elección»
Consultado sobre quién tiene la capacidad de acelerar los tiempos para concretar los comicios, Enríquez respondió que la responsabilidad recae tanto en Washington como en Caracas.
«Por supuesto que de Washington y de Caracas», afirmó, antes de calificar al actual gobierno venezolano como un «gobierno títere» y cuestionar su legitimidad.
Para el dirigente, una elección permitiría avanzar hacia la estabilidad política y económica que, según plantea, también interesa a los aliados internacionales de Venezuela.
«La ecuación ganar-ganar para el pueblo venezolano y para nuestros aliados, Estados Unidos y Occidente, es la elección», sostuvo.
Advierten sobre el malestar social
Enríquez también rechazó la idea de que exista una percepción generalizada de mejoría en Venezuela y mencionó como ejemplos la crisis del servicio eléctrico y la situación de los ingresos de los ciudadanos.
A su juicio, la recuperación económica puede acelerarse con un gobierno legítimo y con instituciones fortalecidas.
El dirigente reconoció que el factor tiempo depende de decisiones políticas y de las condiciones que se establezcan entre los distintos actores nacionales e internacionales.
Sobre la posibilidad de que el descontento social derive en nuevas protestas, señaló que las dificultades económicas y de servicios públicos siguen presentes y que cualquier estrategia de estabilidad debe tomar en cuenta esa realidad.
¿Cuándo podrían celebrarse las elecciones?
Al ser consultado directamente sobre cuándo considera que deberían realizarse las elecciones presidenciales, Enríquez respondió que, si dependiera exclusivamente de él, los comicios deberían celebrarse «el domingo».
Sin embargo, planteó un escenario más realista y estimó que, de acuerdo con su percepción, el Consejo Nacional Electoral (CNE) podría organizar una elección presidencial en un plazo de tres o cuatro meses.
«No soy especialista en el tema electoral», aclaró, aunque sostuvo que ese período podría ser suficiente para organizar el proceso.
La propuesta de la Plataforma Unitaria ocurre mientras la oposición venezolana intenta redefinir su estrategia ante un escenario político diferente al que existía meses atrás, con nuevos canales de negociación abiertos y con la necesidad de construir una posición común sobre la ruta electoral.
Tal Cual

