Los nuevos contratos suscritos entre Petróleos de Venezuela (PDVSA) y empresas de Estados Unidos tendrán una vigencia inicial de 25 años, con posibilidad de renovación por acuerdo entre las partes, informó el presidente de la estatal petrolera, Héctor Obregón.
Durante una entrevista concedida al circuito Onda de Unión Radio, Obregón explicó que el esquema contractual busca proporcionar mayor estabilidad jurídica y operativa a las inversiones de largo plazo en la industria petrolera venezolana.
“El contrato está firmado 25 años, pero legalmente de mutuo acuerdo puede haber renovaciones similares hasta llevarlo al tiempo que corresponda”, señaló el funcionario.
Según Obregón, aunque los acuerdos establecen inicialmente un período de 25 años, las partes podrán extender su vigencia mediante renovaciones sucesivas, siempre que exista consentimiento mutuo.
PDVSA mantendrá la administración de sus recursos
El presidente de PDVSA también explicó cómo se manejarán los recursos derivados de los nuevos acuerdos. Señaló que, aunque determinados fondos son recibidos en cuentas del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, la estatal venezolana mantiene la administración de sus recursos.
Obregón sostuvo que este mecanismo también puede representar una medida de protección para PDVSA frente a los numerosos litigios y reclamos de acreedores que enfrenta la empresa.
“Eso para nosotros puede ser considerado una protección porque PDVSA tiene muchas demandas y eso evita que los acreedores ataquen esas cuentas”, afirmó.
Venezuela busca atraer inversiones para recuperar la producción petrolera
El nuevo esquema contractual forma parte de la estrategia venezolana para promover inversiones internacionales de largo plazo en el sector energético.
La extensión de los contratos pretende ofrecer condiciones de mayor previsibilidad para las compañías interesadas en participar en proyectos petroleros, al tiempo que PDVSA busca atraer capital, tecnología y capacidades técnicas para recuperar e incrementar la producción nacional de hidrocarburos.
Los acuerdos también se enmarcan en un nuevo escenario de cooperación energética entre Venezuela y empresas estadounidenses, con potencial impacto en la recuperación de instalaciones, desarrollo de campos y expansión de las operaciones petroleras.
De acuerdo con lo explicado por Obregón, la posibilidad de renovar los contratos más allá de los 25 años permitiría establecer alianzas estratégicas de largo plazo y dar continuidad a proyectos que requieren importantes inversiones y períodos prolongados para alcanzar su máximo potencial.

