NTSB revela nuevos detalles del accidente del vuelo de Amazon Air en Miami

El Boeing 767-300 de Amazon Air, operado por 21 Air como vuelo 7598, viajaba a unos 327 kilómetros por hora (177 nudos) y se encontraba apenas a 32 metros (105 pies) sobre la pista segundos antes de intentar aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA).

Los datos forman parte del primer informe preliminar de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB) sobre el accidente ocurrido en septiembre, en el que cinco personas murieron y otras resultaron heridas.

La aeronave había despegado de San Juan, Puerto Rico, y llevaba dos tripulantes a bordo. Según la información recopilada por los investigadores, el Boeing 767 tocó tierra aproximadamente 1,1 kilómetros (3.750 pies) después del umbral de la pista, cuando se desplazaba a unos 296 km/h (160 nudos).

Tras abandonar la superficie de la pista, el avión impactó contra un vehículo de limpieza aeroportuaria que transportaba a siete trabajadores.

Cinco trabajadores murieron tras el impacto

El accidente dejó cinco víctimas mortales, todas ellas de origen cubano, identificadas como Yoel Rodríguez Naranjo, de 53 años; Julio C. Pineda, de 75; Carlos Acosta Fajardo, de 53; Javierkys Reyes Quevedo, de 47; y Rolando Alemán León, de 55.

Entre los sobrevivientes se encuentra Roosevelt Sebastián Perdomo, quien posteriormente presentó acciones legales relacionadas con el accidente.

La investigación de la NTSB continúa para establecer las circunstancias que llevaron al avión a salirse de la pista y determinar los factores que pudieron contribuir al siniestro.

NTSB examina información sobre los vientos

Uno de los elementos incluidos en el informe preliminar está relacionado con la información meteorológica proporcionada a la tripulación.

Cuatro minutos antes de autorizar el aterrizaje del vuelo 7598, la torre de control sur (LCS) había comunicado a otra aeronave que se registraban vientos de aproximadamente 35 km/h, con ráfagas de hasta 41 km/h.

Sin embargo, el vuelo 7598 no se encontraba conectado en ese momento a la frecuencia de la LCS.

Posteriormente, cuando los controladores autorizaron el aterrizaje, no transmitieron a la tripulación del Boeing 767 la información sobre el viento registrada previamente.

Según el documento de la NTSB, cuando existe un componente de viento de cola, los controladores deben proporcionar a la tripulación información sobre la dirección y velocidad del viento al autorizar el uso de la pista.

Familias presentan demandas

Tras el accidente, familiares de algunas de las víctimas mortales, entre ellos la viuda de Rodríguez Naranjo y los hijos de Pineda, además de uno de los sobrevivientes, presentaron demandas en las que alegan posibles responsabilidades relacionadas con el accidente.

Entre los argumentos planteados en esas acciones legales figuran presunta negligencia, errores de pilotaje, entrenamiento inadecuado y problemas relacionados con la antigüedad de la aeronave, que acumulaba alrededor de 32 años de servicio.

Estas afirmaciones forman parte de procesos legales en curso y no constituyen conclusiones definitivas sobre las causas del accidente.

Por otra parte, Amazon informó que suspendió sus vínculos comerciales con 21 Air, compañía encargada de operar el vuelo 7598.

La NTSB recordó que los datos divulgados corresponden a una investigación preliminar y pueden modificarse a medida que los investigadores analicen nueva evidencia y determinen las causas y factores que contribuyeron al accidente.

por primeraedicioncol

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