El gendarme argentino Nahuel Gallo, quien fue liberado tras pasar 448 días detenido en Venezuela, ofreció este miércoles sus primeras declaraciones públicas desde que regresó a Argentina y describió su experiencia en la cárcel El Rodeo I como “un lugar de tortura psicológica”, aunque aseguró que aún **no está preparado para relatar todo lo ocurrido durante su cautiverio”.
Gallo, de 33 años, habló en rueda de prensa y agradeció el apoyo recibido por parte de las autoridades argentinas desde el momento de su detención hasta su liberación, la cual se concretó el sábado 1 de marzo y fue seguida con atención por medios nacionales e internacionales.
“No estoy listo para contar las atrocidades”
Durante su intervención, el cabo primero de la Gendarmería Nacional aseguró que no está preparado para compartir todos los detalles de lo que vivió en la prisión venezolana, uno de los centros penitenciarios más temidos del país caribeño.
“El Rodeo I no es un lugar muy, muy bueno. Es un lugar de bastante tortura psicológica y no es muy grata para contarla en estos momentos”, afirmó Gallo sin entrar en detalles sobre las condiciones específicas que enfrentó.
Visiblemente conmovido, el exdetenido también explicó que ha solicitado tiempo para procesar lo vivido antes de revelar más sobre su experiencia. “No puedo todavía, no me siento preparado”, añadió durante la conferencia de prensa en Buenos Aires.
Llamado por la liberación de otros detenidos
Además de hablar sobre su propio caso, Gallo aprovechó la oportunidad para pedir la liberación de otros 24 extranjeros que permanecen detenidos en El Rodeo I con él compartió cautiverio. El reclamo se enmarca en un llamado internacional de atención sobre la situación de reclusos extranjeros en Venezuela.
El gendarme agradeció el acompañamiento de las autoridades argentinas, que han gestionado su regreso y apoyo tras su excarcelación. En la rueda de prensa estuvo acompañado por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, el canciller Pablo Quirno y el director de la Gendarmería Nacional.
Reencuentro familiar y estado de salud
Desde su regreso a Argentina, Gallo ha sido sometido a controles médicos y psicofísicos como parte del proceso de recuperación tras más de un año de privación de libertad e incomunicación. A su llegada, también se reencontró con su familia, incluido su hijo, un momento que destacó como clave para mantener su fortaleza emocional durante la detención.
Contexto de la detención y liberación
Gallo fue detenido el 8 de diciembre de 2024 en Venezuela, acusado por las autoridades de ese país de estar vinculado a actividades que las calificaron como “terrorismo”, lo que Argentina ha rechazado. Su liberación se produjo tras gestiones diplomáticas que incluyeron a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), junto con esfuerzos oficiales del gobierno argentino.
Su caso generó un fuerte impacto en las relaciones entre ambos países y puso de relieve la situación de extranjeros detenidos en cárceles venezolanas. Hasta ahora, 24 personas extranjeras permanecen recluidas en El Rodeo I, según los pedidos de Gallo.

