Este 14 de noviembre se reportó la muerte de Jesús Manuel Martínez Medina quien fue detenido en el municipio Aragua, del estado Anzoátegui, el 29 de julio, un día después de las elecciones presidenciales.
Había sido testigo de mesa electoral por parte del equipo del candidato Edmundo González Urrutia, y uno de los colaboradores en resguardar las actas que comprarían el triunfo de la oposición.
Fue buscado por agentes de orden del régimen en su casa y sacado a la fuerza.
Luego de que sus familiares confirmaran su detención advirtieron a las autoridades que tenía serios problemas de salud por diabetes tipo 2 y una falla cardíaca.
Con el encierro, la falta de atención y la tortura su condición se fue empeorando y no recibió los cuidados necesarios en manos de sus custodios.
Durante su encarcelamiento empeoraron los abscesos en la piel de sus piernas.
Tras su evidente gravedad fue llevado al hospital Luis Razzeti de Barcelona, estado Anzoátegui, donde familiares aseguran que tampoco fue debidamente atendido.
El dirigente Eduardo Batistini imformó que en las últimas horas su familia fue informada de lo peor: «Manolito» murió bajo custodia del Estado.
«Literalmente lo están matando. No lo dejemos morir«, había dicho su madre.
Este jueves 14 de noviembre, a las 7:20 de la mañana murió Jesús Manuel Martínez Medina, quien fue detenido el 29 de julio en el sector plaza El Carmen del municipio Aragua, estado Anzoátegui, un día después de haber sido testigo de mesa en la escuela Guzmán Bastardo durante la elección presidencial.
Martínez falleció en el hospital universitario Dr. Luis Razetti de Barcelona. Padecía diabetes tipo II y tenía un problema cardíaco.
Se encontraba preso en la sede policial de Lechería y le salieron abscesos en la piel, producto de su enfermedad.
El viernes 8 de noviembre, el abogado y exfiscal del Ministerio Público, Zair Mundaray, denunció que nunca le prestaron atención médica hasta que se le infectó toda la pierna” y lo trasladaron al Razetti.

