Una falla eléctrica mantiene sin electricidad al barrio Monseñor Mariano Parra León y compromete directamente el funcionamiento de una Base de Misiones crucial para la comunidad. Dos transformadores vitales llevan meses fuera de servicio, dejando sin una fuente de energía estable al proyecto «Simoncito» con 30 niños, un comedor social y un área de asistencia médica.
El problema energético se centra en dos equipos que deberían alimentar al sector: el transformador R30D11, que ya cumplió cinco meses quemado, y otro equipo con la misma identificación que lleva tres meses sin operar. Adicionalmente, el R30D12, que nutre directamente a la Base de Misiones Maribel Polanco, presenta fallas constantes.
La falta de energía estable está impactando el proceso educativo y el bienestar de los infantes, además de paralizar los servicios sociales que atienden a cientos de familias.
Ante la emergencia, la comunidad ha agotado todos los recursos disponibles. Vecinos y el Consejo Comunal han formalizado la denuncia a través de la plataforma Venapp, lograron una inspección que confirmó los daños y entregaron cartas selladas y firmadas a la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec).
No obstante, la solución se ha estrellado contra una pared burocrática.
Los afectados denuncian que las autoridades de Corpoelec en San Francisco, lideradas por el señor José Marín, alegan que el permiso para la sustitución debe tramitarse desde Caracas, donde la solicitud parece estar en un limbo administrativo. Para agravar la situación, al consultar en Maracaibo, les fue informado que el caso no aparece en los registros locales.
Padres de los alumnos del Simoncito, maestros y miembros del Consejo Comunal exigen una respuesta inmediata y la pronta sustitución de los transformadores. El llamado es unánime: se necesita una acción urgente para restablecer las condiciones dignas de vida y garantizar la continuidad educativa y la atención social en el Monseñor Mariano Parra León.

