La dirigente opositora venezolana María Corina Machado resultó gravemente herida durante su salida secreta de Venezuela y fue diagnosticada con una fractura vertebral, tras ser evaluada médicamente en Oslo, Noruega, de acuerdo con información revelada por el diario noruego Aftenposten.
Fuentes con conocimiento directo del caso indicaron al medio europeo que la lesión se produjo durante el trayecto marítimo de su huida, cuando Machado cruzó el mar Caribe en una pequeña embarcación pesquera, enfrentando condiciones climáticas extremas, con fuertes vientos y oleaje intenso.
Un viaje de alto riesgo por el Caribe
Según el reporte, la travesía marítima tuvo una duración aproximada de cinco horas y representó uno de los momentos más críticos y peligrosos de toda la operación de salida del país. Durante ese trayecto se habría originado la lesión que posteriormente fue confirmada por los médicos.
Machado arribó a Noruega el jueves por la noche y fue trasladada al Hospital Universitario de Ullevål, en Oslo, donde los especialistas detectaron varias lesiones físicas, entre ellas la fractura de una vértebra.
Aunque el centro hospitalario evitó confirmar o desmentir oficialmente la atención médica, amparándose en las normas de confidencialidad, la información fue ratificada posteriormente por Magalli Meda, portavoz de la dirigente opositora.
Permanecerá en Noruega por indicación médica
La gravedad de la lesión obligó a María Corina Machado a prolongar su estancia en Noruega, mientras recibe nuevas indicaciones médicas y se evalúa un posible tratamiento adicional. No obstante, personas cercanas a la dirigente aseguran que su condición de salud no modificará sus planes políticos ni su intención de regresar a Venezuela.
“Tiene plena determinación de volver al país y continuar su labor democrática, aunque seguirá estrictamente las recomendaciones de los médicos”, señaló una fuente citada por el medio noruego.
Una salida planificada en secreto
La salida de Machado de Venezuela fue planificada durante casi dos meses y se ejecutó de forma totalmente clandestina, ante el riesgo de ser detenida por las autoridades del régimen chavista.
De acuerdo con los informes, la opositora se disfrazó con una peluca para abandonar su lugar de resguardo en las afueras de Caracas, atravesó al menos 10 controles militares y logró llegar a la costa, desde donde inició la travesía marítima hacia Curazao, punto en el que presuntamente se produjo la lesión.
El caso ha generado impacto internacional, tanto por el estado de salud de la principal figura opositora venezolana como por los riesgos extremos que enfrentó para salir del país en medio de la crisis política.

