La dirigente opositora María Corina Machado expresó este domingo su rechazo a los cánticos racistas registrados durante una concentración en la Puerta del Sol, donde participaron venezolanos en España.
El pronunciamiento surge tras los incidentes ocurridos el sábado 18 de abril, cuando parte del público coreó frases ofensivas como “¡Fuera la mona!” durante la actuación del cantante Carlos Baute, en referencia a la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez.
Machado marca distancia de los insultos
Ante la polémica, Machado fue enfática en rechazar cualquier expresión discriminatoria.
“Jamás escucharán de mi boca una palabra o una expresión que juzgue o descalifique a una persona por su religión, por su género o por su raza”, afirmó la dirigente.
La opositora subrayó que su postura se basa en el respeto y la defensa de la dignidad humana, en contraste con lo ocurrido durante el evento.
Un llamado a la reconciliación
Machado también señaló que el gobierno de Nicolás Maduro ha utilizado divisiones sociales para fragmentar a la población venezolana.
Frente a esto, propuso un enfoque distinto:
“Nosotros planteamos un proceso de sanación y de reencuentro que se basa en el respeto a la dignidad y al derecho de cada quien a vivir libremente en base a sus ideas”.
Polémica en un acto multitudinario
Los cánticos se produjeron antes del discurso de Machado, en un evento que reunió a miles de personas en el centro de Madrid. Según reportes, los gritos fueron amplificados durante la presentación musical, lo que generó críticas desde distintos sectores políticos y sociales.
La situación también motivó reacciones institucionales, incluyendo el rechazo de la Embajada de Venezuela en España, que calificó los hechos como actos de racismo y deshumanización.
Debate sobre discurso público
El episodio ha reavivado el debate sobre los límites del discurso político y la responsabilidad de figuras públicas y asistentes en actos multitudinarios.
Mientras tanto, Machado busca desmarcarse de la polémica, insistiendo en un mensaje centrado en la reconciliación y el respeto como pilares para el futuro de Venezuela.

