El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este martes que, aunque América Latina se ha consolidado en su mayoría como una región de países aliados a Washington, aún persisten excepciones que representan desafíos para la política exterior estadounidense, entre ellas Venezuela, Cuba y Nicaragua.
“En términos generales, se trata ahora de una región llena de aliados de Estados Unidos, de líderes afines a Estados Unidos y de una orientación favorable hacia Estados Unidos”, destacó Rubio.
Durante una comparecencia ante el Senado estadounidense, Rubio destacó que la relación de Estados Unidos con gran parte del hemisferio ha mejorado en los últimos años, al punto de describirla como una “coalición de países amigos” que cooperan en materia de seguridad, lucha contra el narcotráfico y estabilidad regional.
El funcionario subrayó que este acercamiento constituye, a su juicio, un “logro importante” de la diplomacia estadounidense, en un contexto en el que Washington ha buscado reforzar alianzas estratégicas en la región.
No obstante, Rubio precisó que existen gobiernos que continúan alejados de esta línea de cooperación, señalando a Venezuela, Cuba y Nicaragua como los principales puntos de tensión dentro del continente.

