La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió este lunes 14 de septiembre la Licencia General 52C, que amplía bajo condiciones específicas el margen para realizar determinadas transacciones relacionadas con Petróleos de Venezuela (PDVSA) y sus filiales.
La nueva autorización reemplaza en su totalidad a la Licencia General 52B, emitida el pasado 27 de agosto, y entró en vigor este 14 de septiembre de 2026.
De acuerdo con el documento, determinadas operaciones que estarían prohibidas por las órdenes ejecutivas 13884 y 13850 podrán realizarse cuando involucren a PDVSA o a empresas en las que la estatal venezolana tenga, directa o indirectamente, una participación de 50 % o más, siempre que sean efectuadas por una entidad estadounidense establecida y cumplan todas las condiciones fijadas por OFAC.
La medida supone una nueva flexibilización regulatoria para determinadas actividades vinculadas con el sector petrolero venezolano, aunque no elimina el régimen de sanciones ni autoriza de manera general las operaciones con PDVSA.
Contratos deberán contemplar mecanismos de resolución de disputas
Entre las condiciones establecidas por OFAC destaca que los contratos celebrados con PDVSA o sus entidades deberán contemplar que cualquier procedimiento para resolver disputas se desarrolle en Estados Unidos, Reino Unido, Francia o Singapur.
La licencia también establece reglas específicas para los pagos destinados a personas bloqueadas por las sanciones estadounidenses.
Salvo determinados impuestos, permisos o tasas locales, esos fondos deberán ser depositados en los Foreign Government Deposit Funds establecidos por una orden ejecutiva de enero de 2026 o en otra cuenta que determine el Departamento del Tesoro.
La autorización contempla igualmente determinadas transacciones con el Gobierno de Venezuela que sean necesarias para desarrollar las actividades permitidas relacionadas con PDVSA, bajo las mismas condiciones respecto al destino de los pagos.
¿Qué operaciones siguen prohibidas?
Pese a la ampliación de las autorizaciones, la Licencia General 52C mantiene importantes restricciones.
El documento excluye operaciones relacionadas con determinados bonos y obligaciones de deuda del Gobierno venezolano o de PDVSA, así como aquellas destinadas a vender, transferir, asignar o utilizar como garantía participaciones accionarias del Gobierno venezolano en PDVSA y otras entidades sujetas al régimen de sanciones.
Tampoco autoriza acuerdos de liquidación ni la ejecución de embargos, sentencias, laudos arbitrales u otras órdenes judiciales cuyo objetivo sea transferir o modificar bienes o intereses pertenecientes a personas bloqueadas.
Asimismo, permanecen excluidas determinadas operaciones con personas o empresas incluidas en la lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas (SDN).
La licencia también establece restricciones para operaciones vinculadas con personas o entidades ubicadas en Rusia, Irán, Corea del Norte y Cuba, así como determinadas compañías venezolanas o estadounidenses que sean propiedad, estén bajo control o formen parte de empresas conjuntas con personas ubicadas en China.
Citgo queda fuera de los cambios de gobernanza
Uno de los aspectos más relevantes de la nueva licencia es que no permite modificar la estructura de gobierno corporativo de PDV Holding, Citgo Holding o CITGO Petroleum Corporation.
En concreto, quedan excluidas las operaciones destinadas a nombrar, remover o sustituir directores, funcionarios u otros responsables corporativos de esas compañías.
Por tanto, aunque Washington amplía el margen para determinadas operaciones comerciales relacionadas con PDVSA, la licencia no abre la puerta a cambios en la gobernanza de Citgo.
Nuevos reportes para quienes exporten crudo venezolano
La Licencia General 52C también establece obligaciones de información para quienes, al amparo de la autorización, exporten, reexporten, vendan o suministren petróleo o productos petroquímicos de origen venezolano a países distintos de Estados Unidos.
Los operadores deberán informar a las autoridades estadounidenses sobre las partes involucradas en cada operación, los productos comercializados, cantidades, valores, fechas, países de destino final y cualquier impuesto, tasa o pago efectuado al Gobierno de Venezuela.
El primer reporte deberá presentarse 10 días después de la primera transacción y posteriormente cada 90 días mientras continúen las operaciones autorizadas.
Una flexibilización con condiciones
La emisión de la Licencia General 52C representa un nuevo paso en la flexibilización selectiva de las restricciones estadounidenses sobre el sector energético venezolano. Sin embargo, la autorización está acompañada de controles sobre las partes involucradas, los mecanismos de pago, las jurisdicciones para resolver disputas y las estructuras corporativas, por lo que no constituye un levantamiento general de las sanciones contra PDVSA.
La licencia fue firmada el 14 de septiembre de 2026 por Bradley T. Smith, director de OFAC.




