Aún en la sociedad moderna seguimos viendo con “rareza” a las personas que padecen de vitíligo, como si se tratase de algo mortal.

Hay muchas dudas sobre el vitíligo, y comenzamos con aclarar que es una enfermedad cutánea que provoca la formación de parches o manchas blancas, conocidas también como máculas acrómicas.

Se produce debido a una alteración que provoca la destrucción de los melanocitos –las células que producen la melanina que da color a la piel- y hace, por tanto, que esta se despigmente.

Estas manchas pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, generalmente de manera simétrica en ambos lados, y pueden extenderse o permanecer sin alteraciones, según el tipo de vitíligo.

Al ser una enfermedad muy visible a nivel de la piel, suele afectar psicológicamente a quien la sufre; tanto es así, que el vitíligo es de las enfermedades dermatológicas que mayor repercusión de este tipo presenta en los pacientes.

¿Cuál es la causa del vitíligo?

Otra de las dudas sobre el vitíligo es sobre su origen o razones; a decir verdad, es consecuencia de la ausencia de melanina, la sustancia que determina el color nuestra piel, cabello u ojos, producida a su vez por los melanocitos.

No se conoce la causa por la que el organismo de la persona afectada provoca la destrucción de los melanocitos de alguna región de la piel.

Aunque tampoco se sabe a ciencia cierta si el vitíligo tiene carácter hereditario, puede haber una predisposición genética en el vitíligo, y también estar asociado a enfermedades autoinmunes, como aquellas relacionadas con la glándula tiroides o la diabetes, por ejemplo.

También puede relacionarse con mecanismos neurogénicos y otros que tienen que ver con la producción en el organismo de sustancias tóxicas que inducen la destrucción de los melanocitos.

Por otra parte, pueden actuar como factores desencadenantes el estrés, las quemaduras solares y el uso de determinados medicamentos o químicos.

Las personas que padecen del vitíligo, comienzan a manifestar parches o manchas pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, normalmente de manera simétrica en ambos lados.

Tienden a tener forma redondeada u ovalada y su contorno suele ser ligeramente irregular y bien delimitado.

Normalmente, los bordes están bien definidos y son cóncavos. Si llegan a ser convexos, suele indicar que la mancha se está volviendo a pigmentar. Su tamaño es variable –de dos o tres milímetros a varios centímetros- y su color más característico es el blanco lechoso, cuando se trata de vitíligo bicolor.

Sin embargo, en ocasiones estas máculas se presentan de distinta manera, dando lugar a otras variedades de esta enfermedad:

  • Vitíligo tricómico: cuando muestra tres pigmentaciones diferentes (blanca, bronceada y del color habitual de la piel).
  • Vitíligo cuatricrómico: cuando son cuatro pigmentaciones y presenta un área marginal más pigmentada.
  • Vitíligo en confetti: consta de  unas máculas de menor tamaño (1-2 mm).
  • Vitíligo inflamatorio: presenta formas cuyos bordes son rojizos (eritematosos) y elevados.

Otras formas: según el color, puede ser vitíligo pentacrómico, azul, hipopigmentado y folicular (en estos casos se afectan los folículos pilosos, y además de las manchas blanquecinas se blanquea el pelo corporal).

Lugares donde aparece el vitíligo

La persona afectada puede tener una o varias manchas en cualquier parte del cuerpo. Las áreas más comunes en las que se encuentran son:

  • En torno a párpados, nariz, boca…
  • Sobre prominencias óseas: rodillas, tobillos, muñecas…
  • En grandes pliegues del cuerpo: axilas, ingles….
  • En torno a las mucosas: labio, encías, ano, genitales…
  • Otras localizaciones típicas: la parte inferior de la espalda, la zona central del pecho o las mamas.

Además, podemos reseñar también que hasta un 20% de personas con vitíligo pueden tener asociadas a las manchas una sordera leve y hasta en un 40% de los casos se presentan alteraciones oculares.

Por supuesto, otra de las dudas sobre el vitíligo es su avance; y vale decir que es lentamente progresivo con períodos de exacerbación, y evoluciona hasta convertirse en una enfermedad crónica.

Tratamiento del Vitíligo: Es posible revertirlo o frenarlo

El tratamiento del vitíligo más adecuado dependerá de la extensión y la ubicación de las distintas manchas, así como del grado de pigmentación de la zona de la piel que las rodea.

Aunque el objetivo del cualquiera de los tratamientos siempre es recuperar o regenerar los melanocitos afectados para que las áreas comprometidas recuperen su pigmentación, o al menos estabilizar el proceso de despigmentación, los abordajes terapéuticos no siempre son efectivos y pueden tener efectos secundarios.

Así mismo, una de las dudas sobre el vitíligo es aclarar que se debe individualizar el tratamiento, atendiendo al tipo de vitíligo y a otros condicionantes personales del paciente.

A menudo, existe también riesgo de recaída, pero aun con todo ello, los tratamientos ayudan a la persona afectada a mejorar su estado de ánimo psicológico.

Finalmente, en muchos casos, se logra frenar la enfermedad y cierta repigmentación de los parches.

por primeraedicioncol

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