La explosión en Ciudad Ojeda que conmocionó al Zulia: ¡Tiendas Alf estalló!

Parecía una mañana tranquila, sin mayores novedades en la naciente Ciudad Ojeda, la pequeña localidad al oriente del lago de Maracaibo, pero una explosión en el casco central cambió la vida de centenas de personas.

La mañana del 28 de junio de 1991, hace 31 años, el centro de Ciudad Ojeda retumbó tras la explosión de las tiendas Alf.

La popular tienda fue la escena de la explosión, que, hasta el día de hoy, se debió a la acumulación de gases. Ciudad Ojeda se enlutó.

En lo que hoy es el Centro Comercial Nava Center, justo en lo que fue Tiendas Karamba, en Ciudad Ojeda, hace varias décadas, funcionó Tiendas Alf.

Tiendas Alf era una tienda de ropa por departamento, y era una de las más surtidas en la zona. El día de los hechos fue un viernes.

Fue el viernes negro de Ciudad Ojeda.

Empleados del gobierno municipal de Lagunillas, que tenían oficinas en un edificio cercano, describen el momento como terrorífico.

Muchos ventanales en los cuadras alrededor se rompieron como producto de la explosión. El caos se apoderó de la ciudad.

Para el cronista de Lagunillas, Francisco Chávez, la explosión produjo una onda expansiva que afectó a todos los negocios que estaban cercanos.

“A las ocho y veinticinco minutos de la mañana, del viernes 28 de junio del año 1991 los empleados de tiendas ALF, ubicada en la Avenida Bolívar de Ciudad Ojeda, se encontraban listos para iniciar la jornada del día”, dijo Chávez.

Además agrega, “Cuando al momento de prender el aire acondicionado, la chispa imperceptible que generó el encendido detonó la explosión que devastó la totalidad del almacén; llevándose a su paso todo lo que en ese momento se encontraba cerca del lugar: techos, ventanas y paredes salieron volando”.

Qué produjo la historia

Quizás es el mayor incidente reportado en Ciudad Ojeda en su corta historia, para muchos, fue una mañana triste, de desolación que dejó huellas y marcas en su vida.

“La explosión provocó una onda expansiva que impacto decenas de locales comerciales cercanos a tiendas Alf: la tintorería Oro Negro (a su lado), Video Sonido Divos, la boutique Patty Ross, Joyería Jhonny, Auto Escapes Romero, Barbería Gerardo, y los tarantines de cuarenta buhoneros, de los cuales, diez se encontraban colocando su mercancía en aquel fatídico momento.

También sufrieron daños edificios cercanos, entre ellos la infraestructura de la sede del Concejo Municipal ubicado para aquella época en el Edificio La Carlina en la esquina de la calle Venezuela, además de los vidrios de automóviles estacionados aledañamente.

Muchas personas que estaban cerca corrieron a quitar los escombros para rescatar sobrevivientes.

El estruendo se escuchó en toda la zona urbana, a partir de ese momento la normalidad en la población pasó a convertirse en un episodio de pánico y desesperación.

Además, en medio del caos y los gritos desesperados, los padres corrían entre los escombros a buscar a sus hijos en la cercana Escuela Básica Estatal “Andrés Bello”

La Avenida Bolívar fue acordonada por las autoridades y cuerpos de rescate, mientras que las personas lesionadas eran trasladadas a clínicas cercanas. Un total de 18 muertos y 28 heridos fue el saldo del estallido. Las imágenes del lugar parecían de una zona de guerra

Sobre qué produjo la explosión, se tejieron muchas conjeturas sobre lo ocurrido, la posibilidad de un sabotaje estaba latente, se manejó la hipótesis de que el estallido había sido provocado, sin embargo, las autoridades señalaron que la explosión se originó a causa de acumulación de gases.

«Las pérdidas se calculan en más de 40 millones de bolívares. La catástrofe no tan sólo conmocionó a los supervivientes y a sus familiares, sino también a bomberos, policías, autoridades y decenas de particulares que ayudaron a evacuar víctimas y heridos», dijo Chávez.

Después de los hechos se introdujeron algunas demandas en contra de la empresa del gas municipal.

Deja un comentario