Javier Milei prestó juramento como presidente de Argentina frente a Cristina Kirchner. Luego, Alberto Fernández le transmitió los atributos. Por la tarde asumirán sus ministros.
El nuevo Jefe de Estado y la nueva vicepresidenta de la Nación cumplieron con el protocolo antes de jurar ante la Asamblea Legislativa del Congreso. Las dedicatorias que escribieron ante la atenta mirada de Cristina Kirchner.
El domingo 10 de diciembre de 2023 a las 11:39 de la mañana Javier Milei se trasladó al Congreso de la Nación para convertirse en el próximo presidente.
Fue recibida en las escalinatas por la vicepresidenta Victoria Villarruel y dentro del edificio por la vicepresidenta saliente, Cristina Kirchner.
El nuevo mandatario abrazó a su compañera de fórmula y le dio un apretón de manos a la ex presidenta.
Los tres, escoltados por los granaderos, la guardia de honor presidencial, caminaron por la alfombra roja, saludaron a las autoridades de ambas cámaras, a los miembros de la Comisión de Exterior, integrada por diputados y diputadas nacionales en el atrio del palacio legislativo.
Prosiguió por el salón de las provincias para ser saludado por los miembros de la Comisión del Interior, compuesta por senadores y senadoras nacionales, diputados y diputadas nacionales de todas las fuerzas.
En su primer discurso como Presidente de la Nación, Javier Milei hizo foco en la herencia que recibió y las complejas dificultades económicas que enfrentará su gestión.
El jefe de Estado planteó que el gobierno de Alberto Fernández le dejó “plantada” una “inflación anual de 15 mil por ciento”. Por ese motivo -aseguró-dijo que no hay una solución alternativa al ajuste.
Ese ajuste, prometió, “caerá casi totalmente sobre el Estado y no sobre el sector privado”.
“La conclusión es que no hay alternativa al ajuste y no hay alternativa al shock, naturalmente eso repercutirá de modo negativo sobre el nivel de actividad, el empleo, los salarios reales, la cantidad de pobres e indigentes”, sintetizó.
El segundo capítulo de su discurso estuvo orientado a “la vida en comunidad” y la seguridad, uno de los principales reclamos de la ciudadanía.
“Argentina se ha convertido en un baño de sangre, los delincuentes caminan libres mientras los argentinos de bien se encierran tras las rejas, el narcotráfico se apoderó lentamente de nuestras calles a punto tal que una de las ciudades más importantes ha sido secuestrada por los narcos y la violencia”, describió.

