El ciclón perdió fuerza tras tocar tierra en Florida como huracán de categoría 2, pero continúa provocando lluvias intensas, inundaciones y daños en el sureste del país. Más de 915.000 clientes permanecían sin electricidad en Florida, Alabama y Georgia.
La tormenta Isaías perdió su categoría de huracán durante la noche del viernes al sábado, pero sus efectos continuaban generando riesgos en el sureste de Estados Unidos, donde las autoridades reportaron cuatro fallecidos, inundaciones, daños en viviendas y cortes masivos de electricidad.
Tras tocar tierra en la costa de Florida como huracán de categoría 2, el sistema avanzó hacia el norte a través de Alabama, debilitándose hasta convertirse en un ciclón postropical, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés).
A primera hora del sábado, el fenómeno se encontraba a unas 25 millas al suroeste de Montgomery y a aproximadamente 105 millas al sur de Birmingham, Alabama, con vientos máximos sostenidos de 35 millas por hora (56 km/h).
Aunque se levantaron las alertas por tormenta tropical y marejada ciclónica, los meteorólogos advirtieron que persistía el riesgo de inundaciones repentinas y tornados en sectores de Florida, Georgia y las Carolinas.
Las previsiones apuntaban a acumulaciones de entre 4 y 8 pulgadas de lluvia —aproximadamente entre 102 y 203 milímetros— en el sur de Alabama y zonas del noroeste y centro-norte de Florida durante el fin de semana.
Cuatro fallecidos en Florida y Alabama
Las autoridades reportaron tres muertes en Florida y una en Alabama, de acuerdo con la información difundida durante la jornada del sábado.
En el condado de Escambia, Florida, el alguacil Chip W. Simmons confirmó el fallecimiento de una mujer luego de que un árbol cayera sobre una vivienda.
Una segunda persona murió en el mismo condado dentro de un garaje cerrado donde había un generador encendido, según informó la sargento Melony Peterson. Otros cuatro familiares fueron trasladados a un hospital por los servicios de emergencia.
En Birmingham, Alabama, una persona falleció después de que un árbol cayera sobre una casa. El Departamento de Bomberos atendió el incidente alrededor de las 5:00 de la mañana del sábado, según las autoridades del condado de Jefferson.
La directora de comunicaciones del gobernador de Alabama, Gina Maiola, informó además de otra muerte en el condado de Barbour, aunque no ofreció detalles sobre las circunstancias.
El gobernador Kay Ivey expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y agradeció el trabajo de los equipos de emergencia desplegados para retirar escombros y restablecer el suministro eléctrico.
Inundaciones y daños en la costa de Florida
Isaías llegó a las inmediaciones de Destin, en la costa del golfo de Florida, con fuertes vientos que afectaron comunidades costeras, viviendas y establecimientos turísticos.
En Destin, varias carreteras quedaron inundadas, mientras que la policía de Pensacola pidió a los residentes mantenerse alejados de las vías debido a la presencia de escombros.
Los fuertes vientos arrancaron el techo de un hotel en Pensacola y provocaron la caída de árboles y líneas eléctricas. El alcalde de la ciudad, D. C. Reeves, también informó de daños en el aeropuerto y cortes eléctricos en parte del centro urbano.
En algunos condados del noroeste de Florida, las autoridades suspendieron temporalmente las operaciones de respuesta durante la noche del viernes debido a las condiciones peligrosas.
Los daños también se extendieron al sur de Alabama, donde se reportaron árboles caídos, tendidos eléctricos afectados y carreteras cerradas por inundaciones.
Más de 915.000 clientes sin electricidad
Los efectos del ciclón dejaron a más de 915.000 clientes sin servicio eléctrico en Florida, Alabama y Georgia durante las primeras horas del sábado, según cifras de PowerOutage.com citadas en el reporte.
Los equipos de emergencia trabajaban en el despeje de carreteras y la recuperación de los servicios, mientras los residentes evaluaban los daños en sus propiedades.
En Pensacola, Tim Mowry relató que los vientos silbaban al filtrarse por una abertura de la puerta de su patio. Su vivienda perdió electricidad alrededor de las 4:30 de la tarde del viernes, y el viento derribó parte de la cerca de su propiedad.
Aunque consideró que su zona había sufrido menos daños de los esperados, explicó que su hijo tuvo que regresar a casa después de encontrar árboles y líneas eléctricas caídos en las carreteras.
Continúan las lluvias y las afectaciones
Los pronósticos indicaban que Isaías avanzaría hacia el valle de Tennessee entre el sábado y el domingo, antes de que sus efectos se extendieran a otras zonas del centro-norte y el noreste de Estados Unidos hasta el lunes.
El fenómeno también provocó alteraciones en el transporte aéreo. La mayoría de los vuelos previstos para el viernes en los aeropuertos del noroeste de Florida fueron suspendidos, incluidos los servicios de llegada y salida del Aeropuerto de Destin-Fort Walton Beach.
Por motivos relacionados con la respuesta a la emergencia, el presidente Donald Trump canceló sus planes de asistir el sábado al partido de fútbol americano entre las universidades de Georgia y Alabama, en Tuscaloosa.
Mientras Isaías perdía fuerza en el Atlántico, en el Pacífico el huracán Simon alcanzaba la categoría 4 en su avance hacia la costa mexicana. Asimismo, se esperaba que la tormenta tropical Rachel provocara lluvias y fuertes vientos en el norte de México y el sur de California durante el fin de semana.

