Nixon Medina
Haciendo memoria a 3 años de las promesas electorales en el proceso eleccionario del 21 de noviembre del 2021 en el Municipio Lagunillas, es necesario recordar una promesa que se vendió como eje fundamental en aquella campaña.
Recuperar el gentilicio “citojense”, ésta propuesta ha quedado en ese discurso espanta voto, dónde los más de 30 mil electores apostaron por un nuevo renacer.
¿Acaso se logró el cambio?, El lagunillense hoy día mira con recelo unos de los instrumentos que nos da la institucionalidad democrática como lo es el ejercicio del voto.
Decepciones en la generalidad de los ciudadanos de los diferentes sectores comparan modelos de gerencias y formas de gobiernos en el municipio de los últimos 20 años, unos más apegado a su pueblo que otro.
En fin, es necesario refrescar e innovar la forma de hacer que la ciudadanía no pierda la confianza en ese mandato constitucional, hacer que ese mandato corresponda con la realidad de la oferta electoral.
En víspera de un nuevo proceso electoral en el 2025 para elegir las autoridades locales, es importante que el Lagunillense reaccione en pro de hacer un acto de saber Elegir.
El quien elige escudriña la capacidad y la honestidad del candidato, el quien vota lo hace con la emoción y no con la razón, convirtiéndose ese acto en el motivo de las nuevas decepciones.
Lagunillas es un municipio privilegiado creado con riquezas naturales, ciudadana y de cultura entre muchas cualidades, defenderla y enrumbarla para que se convierta en el municipio modelo de las nuevas ciudades inteligentes del futuro y que recupere el camino de la prosperidad con un desarrollo y un crecimiento sostenido, sustentable e integral ¡es una tarea de todos!
¡¡¡Si podemos!!!

