Cada 12 de febrero no solo recordamos una fecha simbólica. Conmemoramos el coraje, la valentía y el compromiso de aquellos jóvenes que, hace 212 años, en la Batalla de La Victoria, decidieron asumir la defensa de la patria aun cuando muchos apenas eran estudiantes. Jóvenes sin experiencia militar, pero con una convicción inquebrantable: la libertad valía más que el miedo.

Hoy, 212 años después, la historia nos vuelve a mirar a los ojos y nos reune nuevamente.

La juventud venezolana enfrenta desafíos distintos, pero igualmente trascendentales. Los retos sociales, tecnológicos y culturales nos exigen preparación, conciencia y participación activa. Ya no se trata de empuñar un arma, sino de levantar las banderas del estudio, el trabajo, la organización, la innovación y el compromiso social.

La Batalla de La Victoria nos dejó una enseñanza clara: cuando la juventud asume su papel histórico, la patria avanza.

Ser joven en Venezuela no es solo una etapa de la vida; es una responsabilidad histórica. Somos herederos de José Félix Ribas y de aquellos muchachos que entendieron que el futuro no se espera, se construye. Hoy nos corresponde defender nuestros sueños, nuestras comunidades y nuestra soberanía con ideas, propuestas y acción colectiva.

No podemos permitir que el desánimo nos paralice ni que la indiferencia nos robe la esperanza. La juventud tiene la energía para transformar, la creatividad para innovar y la sensibilidad para comprender las necesidades de su pueblo.

Este 12 de febrero debe ser más que una efeméride. Debe ser un llamado a la organización, al estudio constante, al liderazgo responsable y al compromiso con Venezuela. Cada joven es una chispa de cambio y transformación; juntos somos una fuerza imparable.

A la juventud venezolana le digo: el país necesita su voz, su talento, su conciencia y su valentía. Que el ejemplo de La Victoria nos inspire a dar la batalla diaria por una país justo, productivo y solidario.

Porque así como en 1814 la juventud marcó el rumbo de la historia, hoy somos nosotros quienes escribimos las próximas páginas de Venezuela.

La patria confía en su juventud.
Y la juventud debe confiar en sí misma.

TSU.  Hebert Rivas
Organizador Municipal de la Juventud Socialista del Municipio Cabimas.

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