Gustavo Padilla: La Huerfanita y Olvidada Ciudad Urdaneta

La que hace 18 años, cuando naciera, fuera bella, hermosa y «envidiada» por muchos, hoy está deteriorada, olvidada y sin ayuda de ningún ente gubernamental, ese el complejo urbanístico Ciudad Urdaneta en el municipio Lagunillas.

Vivir en esa ciudad modelo era como un privilegio.

Muchos dirigentes vecinales pusieron su grano de arena con opiniones, dando ejemplo de trabajo comunitario, a nivel mundial, muchos ojos estuvieron pendiente de la buena marcha de ese importante proyecto, cuyo padre, aunque a muchos les duela, fue el presidente de la República, para ese entonces, Carlos Andrés Pérez, con una ley programa impulsada por los vecinos que habitaban más allá del Caño la «O» y más acá del sector El Ahorcado.

Una historia donde muchos han querido ser protagonista: largos días de lucha con amor, alegrías, tristezas, sueños, esperanzas y realidades.

Esa ciudad que fue tan hermosa y muy solicitada para vivir y mudarse, porque sus servicios públicos eran «A1», o más bien, excelentes, con sus instituciones educativas, deportivas y servicio de salud optimo.

Pero se han ido deteriorando con el transcurrir del tiempo, oficialistas y opositores no han respondido de una manera inteligente; los primeros no han podido conservar lo que su «comandante eterno» construyó.

Nos quitaron los 7 estadios que teníamos, así como las iglesias católicas y evangélicas, además comenzaron con la persecución a líderes vecinales, ahora en el exilio.

Por otro lado, tenemos una oposición ambiciosa que sirve para utilizar a la gente y no para ayudar y colaborar a una consolidación próspera que contribuya a un mejor vivir de muchos vecinos a los que en estos momentos les hace falta el lago para pescar, tener una fuente de empleo, y llevar el sustento a sus hogares.

Queremos volver a comer esos peces sacados de ese lago, con esos hermosos atardeceres rodeados de piedras blancas, viendo «las aves de hierro» lufkin que extraían tanto petróleo de las entrañas de esa tierra, lo cual ocasionó un fenómeno llamado subsidencia.

Hoy en día nos quedan nuestras canchas destruidas por el transcurrir del tiempo; con calles oscuras, ambulatorios sin medicamentos y un Mercal cerrado.

Sin duda alguna, Ciudad Urdaneta está huérfana, es una comunidad sin dolientes, sin alguien que la defendida para  la consolidación de su progreso.

Su gente se hizo inmune por la contaminación existente, de vivir sin plantas de tratamiento, viendo sus excrementos correr libremente por una zanja que atraviesa todo el corazón de la parroquia El Danto y que muere en nuestro lago de Maracaibo a través del Caño la «O».

Alertamos a los urdanetenses que ya viene el circo con sus nuevos arlequines a realizar sesiones solemnes y entregar condecoraciones, con las cuales no se va al mercado; los veremos organizar «bailazos» para que la gente se entretenga por una noche, así sea con hambre.

No queremos ese circo en nuestra populosa urbanización.

Un consejo le queremos dar: chavistas y opositores únanse, pónganse la mano en el pecho, devuelvan los transformadores que se llevaron, iluminen las calles, reparen las canchas, el ambulatorio, pinten nuestras escuelas, liceos y carreteras, denles utilidad a las instalaciones de Mercal.

Hagan un censo de los pocos profesionales que hay y denle trabajo y sobre todo… váyanse con su circo a otro lado.

Gustavo Padilla/Dirigente vecinal

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