Este martes 7 de octubre, la activista ambiental sueca, Greta Thunberg, respondió a las críticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien la tachó de «alborotadora» tras haber participado en la flotilla de ayuda humanitaria interceptada por las fuerzas israelíes antes de llegar a Gaza.
Durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, Trump arremetió contra la joven. “Ella es solo una alborotadora, ¿sabes? Ya no le interesa el medio ambiente. Ahora está en esto. Es una alborotadora. Tiene problemas para controlar su ira. Creo que debería ir al médico”, mencionó.
Thungber no tardó en responder al comentario. «Con mucho gusto recibiré cualquier recomendación que pueda tener para tratar estos llamados problemas de control de ira, ya que, a juzgar por su impresionante historial, parece que también los padece», escribió en una publicación en su cuenta de Instagram.
En su llegada a Atenas, Grecia, tras ser deportada por Isarel en conjunto con otros 135 activistas de la Global Sumud Flotilla, Greta Thunberg denunció a la prensa que “Israel está intentando eliminar a una población entera”, en referencia a los gazatíes y palestinos. “Podría hablar durante mucho tiempo sobre los malos tratos y abusos que sufrimos durante nuestro encarcelamiento, pero esa no es la historia”, recalcó.

