El Gobierno de Panamá tomó este lunes 23 de febrero el control administrativo de los puertos de Balboa y Cristóbal, dos terminales estratégicas ubicadas en torno al Canal de Panamá, luego de que un fallo judicial inapelable anulara la concesión que mantenía la empresa Panama Ports Company (PPC), filial del conglomerado chino CK Hutchison.
La medida fue ejecutada por la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), que emitió un decreto de ocupación para garantizar la continuidad operativa de ambas terminales, consideradas piezas clave en el comercio marítimo internacional.
Decreto de ocupación: qué implica la medida
El director general de Puertos de la AMP, Max Flores, explicó en conferencia de prensa que la institución “tomó posesión de sus puertos” mediante una figura legal que no implica expropiación de bienes.
El decreto de ocupación permite al Estado asumir el control administrativo y operativo para asegurar que las actividades portuarias no se detengan, mientras se define un nuevo esquema de concesión.
Por su parte, Alberto Alemán Zubieta, exadministrador del Canal de Panamá y designado para coordinar la transición, aclaró que los equipos, grúas y demás maquinarias continúan siendo propiedad de PPC.
“Esto es lo que se llama una ocupación para garantizar que la operación del puerto pueda continuar. Se reconoce que los equipos son de la empresa”, precisó Alemán Zubieta.
Puertos estratégicos para el comercio mundial
Los puertos de Balboa (en el Pacífico) y Cristóbal (en el Atlántico) forman parte de los cinco complejos portuarios que operan alrededor del Canal de Panamá, uno de los pasos interoceánicos más importantes del planeta.
En 2025, ambas terminales movilizaron 3,77 millones de contenedores, cifra que representa el 38 % del total del sistema portuario panameño. Su relevancia no solo es nacional, sino también regional y global, debido a su papel en la conexión entre Asia, América y Europa.
La decisión de asumir el control se produce en un contexto de creciente interés geopolítico por las infraestructuras estratégicas vinculadas al comercio internacional.
Operación transitoria por hasta 18 meses
La AMP anunció que aprobará un plan de operación transitoria por un período de hasta 18 meses, mientras se realiza un proceso de selección para definir a los operadores definitivos.
Durante esta etapa, la administración temporal quedará en manos de dos gigantes del sector marítimo internacional:
- APM Terminals, filial de la danesa Maersk, asumirá la operación en el Pacífico (Balboa).
- Terminal Investment Limited (TiL), brazo portuario de la Mediterranean Shipping Company (MSC), se encargará del puerto de Cristóbal, en el Atlántico.
Alemán Zubieta explicó que se seleccionaron operadores que ya manejan grandes volúmenes de carga en la región, lo que permitiría una transición ordenada y sin afectar el flujo comercial.
Inicialmente, el Gobierno había señalado que la operación transitoria estaría completamente en manos de la filial de Maersk, pero finalmente se optó por dividir la administración entre dos compañías.
Proceso para operadores definitivos
La ocupación estatal se mantendrá hasta que se desarrolle un proceso formal de selección para los concesionarios permanentes.
Según Flores, el objetivo es garantizar que la adjudicación futura “cuide los mejores intereses del país”, tanto en términos económicos como estratégicos.
El plan será presentado al gabinete de Gobierno para su aprobación formal, aunque se anticipa que contará con respaldo oficial.
Garantías laborales para los trabajadores
Ante la incertidumbre generada por el cambio de administración, la ministra de Trabajo, Jackeline Muñoz, aseguró que los empleados de ambas terminales mantendrán sus puestos.
“No habrá despidos”, garantizó la funcionaria, subrayando que el Ejecutivo velará por la estabilidad laboral durante el período de transición.
Impacto regional y geopolítico
La anulación de la concesión a la filial de CK Hutchison marca un hito en la gestión portuaria panameña y podría tener implicaciones en el mapa logístico del hemisferio.
Los puertos de Balboa y Cristóbal son nodos esenciales para el tránsito de mercancías que cruzan el Canal de Panamá, infraestructura por la que pasa alrededor del 6 % del comercio marítimo mundial.
El movimiento del Gobierno panameño reafirma la importancia estratégica del sistema portuario nacional y su papel en la economía global, en un escenario donde la infraestructura logística se ha convertido en un elemento central de la competencia internacional.
Mientras se avanza hacia la selección de nuevos concesionarios definitivos, Panamá apuesta por garantizar la continuidad operativa, la estabilidad laboral y la protección de sus intereses estratégicos en uno de los corredores comerciales más relevantes del mundo.

