En la madrugada del 18 de febrero, Roger Francisco Duarte, exsecretario de hacienda del municipio de Albania, Colombia, fue liberado en Venezuela, tras dos años de cautiverio en manos de delincuentes.
Roger, quien con el rostro tapado fue dejado libre en la troncal del Caribe, en el estado Zulia, en las vías que de Maicao conducen a Maracaibo, desorientado y sin saber dónde estaba, fue trasladado por un motorizado hasta la población de Guana, en el vecino país.
Una vez en esa población, sin un solo peso en el bolsillo y cansado después de caminar varias horas, llegó hasta donde salen los vehículos que conducen de Maicao a Albania. Allí no pudo encontrar amigo alguno, pero sin embargo le indicó al conductor que lo llevara a Cuestecita, que allí le pagaban el pasaje.
El conductor jamás pensó que la persona que transportaba era un secuestrado que hacía 25 meses había sido privado de libertad por delincuentes.
Eran aproximadamente las 8:00 de la mañana de este domingo 18 de febrero cuando su esposa, Ida Piedad Brito, se llevó la sorpresa más agradable de su vida al ver sano y salvo en la puerta de su casa a su eterno amor, libre y con deseos de abrazarla y gritarle a los cuatro vientos que estaba en libertad.
Descompensado, deshidratado y con la presión un poco alta, Roger llegó a su casa. Allí llegaron cientos de amigos y familiares para darle ese abrazo de alegría por haber regresado a la libertad. También llegó el equipo médico de la ESE Hospital San Rafael y el Dr. Gaspar Larios, quienes valoraron al exfuncionario para conocer su estado de salud y entregarle un parte de tranquilidad a la familia.
Sobre su liberación y en manos de quiénes estuvo es un misterio. Las autoridades aún no han hecho pronunciamiento alguno sobre si hubo pago por su liberación.
Cabe indicar que en Albania aún siguen secuestradas dos personas más.
Autoridades ofrecieron hasta $60 millones por información que llevara a encontrar a Roger Francisco Duarte, quien para el momento de su secuestro era secretario de Hacienda de Albania, La Guajira.

