La fiscalía general determinó que la muerte de la teniente del ejército Elinés Olivero fue un suicidio.
La decisión estuvo basada en una segunda autopsia efectuada al cadáver de la militar el cual fue localizado el domingo pasado colgado dentro de un baño del 512 Batallón de Infantería Tomás Heres, ubicado en Tumeremo (Bolívar).
Saab explicó que a través de la Unidad Especializada de Materia de Derechos Humanos y la Fiscalía 5° del Segundo Circuito del estado Bolívar, practicaron más de 29 diligencias a los fines de corroborar la causa de la muerte de Elines Olivero: la cual concluyó “en el lamentable suicidio a través de asfixia mecánica (ahorcamiento), sin hallazgos de agresión o violencia”.
El titular del Ministerio Público igualmente añadió que realizaron experticia de extracción de contenido al equipo celular de la Teniente, “el cual arrojó mensajes donde anunciaba a su entorno que atentaría contra su vida”.
Del mismo modo, fueron entrevistados múltiples testigos presenciales y referenciales lo cual “arrojó que la precitada ciudadana presentaba cuadros depresivos por razones sentimentales”.
Los familiares de Olivero Turmero expresaron dudas sobre el fallecimiento de la militar. Factores políticos de tendencia opositora al gobierno del presidente Nicolás Maduro aseguraron vía redes sociales (sin presentar pruebas) que la Teniente había sido asesinada. En razón de ello, el Ministerio Público efectuó una segunda autopsia al cadáver.
Los jefes de patología analizaron el cráneo de la fallecida y presuntamente certificaron que “no hay ningún tipo de lesión” provocada por alguna otra persona, revelaron fuentes del sistema de justicia.
“No existe signo de violencia externa que fuera provocada por terceros”, comentó la fuente.
“Lo que se observa en la espalda son livideces cadavéricas y en la cara no se observan golpes”, añadió el informante basado en los informes forenses.

