Los zulianos ya no aguantan más días de extremo calor, de racionamientos prolongados y de excusas gubernamentales que no dan respuestas concretas a una realidad a la cual no se le ve una final feliz.
A casi seis meses del primer apagón nacional los problemas persisten, las fallas y los racionamientos a la orden del día.
Durante el sábado 31 de agosto y el domingo 1 de septiembre, en lo que respecta al municipio Cabimas, la seguidilla de bajones eléctricos no daba tregua, para poder desconectar a tiempo los electrodomésticos, fueron muchas las familias que durante estos dos días perdieron por lo menos un equipo, como consecuencia de esta situación eléctrica que los agobia y atormenta y más aun cuando no hay quien se responsabilice por los daños causados.
Un electrodoméstico dañado significa la llegada del caos para muchos hogares zulianos. Esta problemática resulta realmente crítica para las familias más vulnerables en medio de la crisis que atraviesa el país. “La poca comida que uno puede comprar la guarda en la nevera y si ésta se daña, ¿qué haríamos? ¿Dejarla perder y sufrir más por hambre?, dice angustiada Ana Pirela, residente del sector Las 40 en Cabimas.
Es de recordar, que pasado 28 de agosto, el gobernador del Zulia, Omar Prieto, aseguró, que continúan las labores de mantenimiento para estabilizar el sistema eléctrico regional.
En esa oportunidad señaló, que se está trabajando de manera acelerada para estabilizar el sistema y devolverle la tranquilidad del Zulia. Se está trabajando en la TZ-1 y TZ-7 (unidades de Termozulia), con el apoyo del personal de Corpoelec. Estamos esperanzados y optimistas que (…) pronto tendremos estabilidad en el sistema eléctrico, en el agua, en la distribución de la gasolina”, dijo el gobernador en la actividad.
Agregó, que fallas externas al sistema eléctrico regional han causado “unas desestabilizaciones, pero se ha recuperado en tiempo récord. El ministro para la Energía Eléctrica (Freddy Brito Maestre) visitó el estado y Termozulia (hace semanas), con muy buenos pronósticos”.
Prevenir es costoso
Algunos ciudadanos creen que aunque los electrodomésticos tengan protectores, los bajones de electricidad podrían afectar sus equipos, por lo cual deciden tomar previsiones en el caso.
Adquirir protectores para neveras, televisores o lavadoras, podría resultar muy costoso. Entre los precios más económicos de dichos aparatos oscilan entre Bs. 150.000 y 200.000, lo que significaría disponer de cinco salarios mínimos.
En los hogares zulianos es imposible estar sin un aire acondicionado y un ventilador para aguantar estas altas temperaturas, así como la nevera, frízer, lavadoras, computadoras, equipos de sonidos , aparatos que requieren de protectores , por lo que tendría que disponer de un presupuesto de más de 20 salarios mínimos para comprarlos.
Carlos García señala, “si utilizo el sueldo en comprar estos aparatos dejo de llevar la comida a la casa y la prioridad es comer”
Ofrecimientos populistas que no llegan a los hogares
Nicolás Maduro prometió durante una alocución el pasado 4 de abril, que se comprometía a reponer los equipos electrodomésticos dañados a causa de los apagones.
Por medio del Carnet de la Patria, los usuarios afiliados a esta plataforma chavista debían responder a unas encuestas de “Mi Casa Bien Equipada” dónde les preguntaban si sus equipos habían sufridos daños por las variaciones de voltaje y cuántos tenían averiados. Una vez respondido, se suponía que ya entraba en el censo para supuestamente dar entrega de los equipos.
Sin embargo, semanas después la plataforma Patria retiró dicha encuesta y desapareció cualquier otra información referente al tema.
Entre tanto, los venezolanos siguen vulnerables ante las constantes fallas eléctricas y fluctuaciones de voltaje que causan daños irremediables en los equipos electrodomésticos.

