Al ritmo de la gaita interpretada por Los Rosareños, la Virgen del Rosario en Cabimas salió al encuentro de la feligresía en la tradicional bajada.
Con la catedral de Cabimas a su capacidad, dos pantallas se dispusieron para que otra parte de la feligresía, en las inmediaciones de la iglesia, pudiera seguir la bajada de la Virgen del Rosario; y sin duda, la tarde-noche de este sábado, 28 de septiembre, fue un reencuentro con la fe y la devoción hacia Dios.
El Obispo de la Diócesis de Cabimas, monseñor Ángel Francisco Caraballo, lideró a las autoridades eclesiásticas; por otro lado, el alcalde del municipio, Nabil Maalouf, lideró el grupo de autoridades civiles locales, y con una representante de la Gobernación del Zulia, Viviana Márquez, Secretaria de Cultura, así como el legislador Otto Piñero.
Una vez más, monseñor Caraballo dirigió un mensaje de reflexión en cuanto a las actitudes que se deben seguir para ser agradables ante la mirada de Dios, fortaleciendo la fe y la comunicación a través de la oración.
Pero instó a tomar el ejemplo de María, la Madre de Dios, de servir al prójimo, en cada una de nuestras facetas de la vida.
“A veces sabemos lo que tenemos que hacer, pero nos falta valentía, o nos parece demasiado difícil, porque significaría ir contra corriente. En ocasiones, queremos transferir nuestra responsabilidad a los demás”, expresó.
Entre tanto, el alcalde de Cabimas, Nabil Maalouf, tomó la palabra en la tarima ubicada en las inmediaciones de la catedral, y anunció que construirán un monumento en honor a la Virgen del Rosario.


Cabe destacar que, tras la salida de la Virgen del Rosario, fue llevada por los Servidores de María, alrededor de la redoma frente a la catedral, y cientos de personas se agolparon para recibir la bendición de la Patrona de Cabimas, con el resguardo de efectivos de la PNB.
Cada año, feligreses de Cabimas acuden sin falta, tal es el caso de Mary Rodríguez, quien vive en la carretera H, ya tiene nietos, y desde que recuerda, ha acudido a la Bajada de la Virgen del Rosario.
“La Virgen del Rosario me ha concedido muchas peticiones, y cada año vengo a agradecer ante ella en la bajada y en su día”, comentó.
Para Oleida Azuaje, quien viene de Los Teques, ha sido un acto muy hermoso, con mucho orden, y mucha devoción, y se lleva una bonita impresión de los cabimenses que no han perdido las tradiciones y la fe.
«Es primera vez que vengo, me invitó una hermana, así que he vivido una experiencia bastante bonita y especial.















