El recién nacido Ian Rodrigo Agudelo falleció tras no lograr superar las severas quemaduras sufridas en el rostro, provocadas por la explosión de una lámpara de fototerapia mientras recibía atención médica en el área de neonatología del Hospital Dr. Luis Razetti, en Barinas.
El bebé, quien había nacido de forma prematura, padecía una sepsis neonatal que le generó necrosis distal en las manos. Según los médicos tratantes, las lámparas térmicas habían sido instaladas para dilatar los vasos sanguíneos y frenar el avance del daño tisular, momento en el cual ocurrió el estallido del equipo.
Conmoción, detenciones y protestas gremiales
El hecho causó conmoción en la entidad barinesa y derivó en la aprehensión inicial de siete profesionales de la salud del centro asistencial: el jefe del Departamento de Neonatología, doctor Harry Sánchez, y las enfermeras Yellimar Neira, Nohelia Solórzano, Yismary García, Belmary Ciro, Maribel Pérez y Loida Zapata.
- Rechazo gremial: Las detenciones motivaron protestas de médicos y enfermeros frente al Circuito Judicial Penal para rechazar la criminalización del personal sanitario.
- Medidas cautelares: En las audiencias preliminares, el tribunal otorgó libertad plena a tres de las enfermeras, mientras que el doctor Sánchez y las tres trabajadoras restantes quedaron bajo libertad condicional mientras avanza la investigación del Ministerio Público.

