Este martes, 7 de julio, se confirmó el fallecimiento a los 94 años de edad de Fernando Chumaceiro, destacado abogado, dirigente político y uno de los principales impulsores del desarrollo moderno del estado Zulia.
Nacido en Maracaibo el 12 de julio de 1931, Chumaceiro deja un profundo legado en la administración pública y la planificación regional.
Tras conocerse la noticia, familiares, amigos, dirigentes políticos y ciudadanos expresaron sus condolencias a través de las redes sociales, donde coincidieron en resaltar su integridad personal, su visión de futuro y su inquebrantable vocación de servicio.
Una gestión clave en Corpozulia
Antes de liderar el ayuntamiento marabino, Chumaceiro presidió la Corporación de Desarrollo de la Región Zuliana (Corpozulia), plataforma desde la cual transformó el occidente venezolano. Bajo su gestión, el organismo asumió un rol estratégico en el control de la actividad carbonífera y ejecutó proyectos de gran envergadura.
Entre sus obras más destacadas figuran la construcción del puente sobre el río Limón, diversos planes de infraestructura en los municipios Mara y Páez, e iniciativas ecoturísticas en la Laguna de Sinamaica y Caimare Chico. Asimismo, promovió programas de apoyo a la pequeña y mediana empresa, mantuvo una estrecha relación con las comunidades indígenas y trabajó activamente por la integración comercial entre el Zulia y la costa atlántica de Colombia.
El primer alcalde de Maracaibo
En 1989, Fernando Chumaceiro hizo historia al convertirse en el primer alcalde electo por voto directo en Maracaibo, cargo que ejerció con éxito durante dos períodos consecutivos.
Su paso por la alcaldía es recordado como una época dorada de la gestión municipal. Bajo su mandato, la ciudad alcanzó niveles históricos de eficiencia en servicios críticos como el transporte público y la recolección de desechos sólidos, sentando las bases de una administración civil moderna y organizada.
Ejemplo de honestidad y amor al Zulia
Más allá de sus logros de infraestructura, quienes trabajaron a su lado recuerdan a Chumaceiro como un referente de ética y austeridad. A pesar de haber ocupado los cargos públicos más altos de la región durante años, mantuvo siempre el mismo estilo de vida, conservando su vivienda habitual y su mismo vehículo; una conducta que la ciudadanía evoca hoy como un símbolo de transparencia.
De su pensamiento queda grabada una frase que resumió su filosofía de gestión y su fe en la región: «La mayor riqueza del Zulia son los zulianos». Con su partida, desaparece una de las figuras civiles más institucionales y respetadas del siglo XX zuliano, cuyo ejemplo de gerencia pública eficiente sigue siendo un norte para la región.

