La Federación de Estudiantes de Derecho de Venezuela (FEDEVE) hizo un llamado a las autoridades académicas y legislativas del país para impulsar una transformación profunda en los planes de estudio de las Facultades de Ciencias Jurídicas y Políticas, con el objetivo de adaptarlos a los retos tecnológicos del siglo XXI.
La iniciativa, liderada por su presidente, Gabriel Andrés Molina, plantea la incorporación obligatoria del derecho tecnológico, la regulación de la inteligencia artificial (IA) y la propiedad intelectual digital como ejes fundamentales en la formación de los futuros abogados venezolanos.
Una reforma clave para el futuro del derecho en Venezuela
Desde FEDEVE advierten que el modelo tradicional de enseñanza jurídica está quedando rezagado frente a los estándares internacionales. La organización, que agrupa a estudiantes de derecho de distintas universidades del país, ha promovido históricamente el debate jurídico y la defensa del Estado de derecho en Venezuela .
En este contexto, Molina subrayó que las principales universidades del mundo ya han evolucionado hacia esquemas más modernos, donde los abogados no solo dominan procesos judiciales clásicos, sino también áreas emergentes como la gobernanza algorítmica y la protección de activos digitales.
“Hoy el estándar global exige profesionales capaces de comprender el impacto de la inteligencia artificial en delitos informáticos y nuevas formas de vulneración de la propiedad intelectual”, explicó.
La inteligencia artificial como aliada del sistema judicial
El planteamiento de FEDEVE también busca cambiar la percepción sobre la tecnología en el ámbito jurídico. Según Molina, la inteligencia artificial no debe verse como una amenaza para los profesionales del derecho, sino como una herramienta estratégica para mejorar la eficiencia judicial.
En este sentido, destacó que las herramientas digitales pueden contribuir a:
- Generar peritajes con mayor precisión
- Optimizar la recolección de pruebas
- Agilizar la conformación de expedientes
- Mejorar la transparencia de los procesos
La federación considera que la adopción de estas tecnologías permitirá avanzar hacia un sistema de justicia más moderno, accesible y auditable.
Impacto en las reformas legales y la economía digital
La propuesta cobra especial relevancia en medio de las discusiones sobre reformas legislativas en Venezuela. Para FEDEVE, actualizar la formación académica es clave para garantizar que los nuevos marcos regulatorios respondan a los desafíos de la economía digital.
El fortalecimiento de competencias en inteligencia artificial y propiedad intelectual permitiría:
- Proteger los derechos ciudadanos en entornos digitales
- Reducir la discrecionalidad administrativa
- Aumentar la seguridad jurídica en el país
Además, contribuiría a que Venezuela se alinee con estándares internacionales en materia legal y tecnológica.
Formación académica conectada con el mercado laboral
Otro de los puntos centrales de la propuesta es cerrar la brecha entre la academia y el ejercicio profesional. FEDEVE plantea que los nuevos abogados deben estar preparados para un entorno donde la práctica legal trasciende los tribunales tradicionales.
Esto incluye:
- Resolución de conflictos en entornos digitales
- Asesoría en cumplimiento normativo tecnológico
- Participación en mercados globales
La organización sostiene que esta actualización permitirá una inserción laboral más eficiente tanto en el sector público como privado.
Un llamado urgente a la modernización educativa
Finalmente, Molina reiteró que el abogado del futuro debe ser un agente de cambio y desarrollo nacional. A su juicio, incorporar la inteligencia artificial y la propiedad intelectual en la formación universitaria garantizará profesionales más competitivos y preparados para liderar la transformación jurídica en Venezuela.
“El abogado debe ser un facilitador de soluciones. Adaptar la formación a los nuevos tiempos permitirá impulsar el progreso y fortalecer la estabilidad jurídica del país”, concluyó.

