De acuerdo a fuentes del gobierno peruano, unos 720,000 ciudadanos venezolanos han ingresado ilegalmente al Perú, sobre todo, con ayuda de los llamados «coyotes».
Así lo precisó el exsuperintendente nacional de Migraciones, Jorge Fernández.
Estas organizaciones integradas por sujetos llamados coloquialmente “coyotes”, operan principalmente en las zonas limítrofes de Tumbes, Piura, Cajamarca, Amazonas y Tacna.
En entrevista con Perú 21, Jorge Fernández, recordó que, desde el inicio del ‘éxodo venezolano’, el Perú ha recibido a un promedio de 1,800,000 extranjeros de Venezuela.
De estos, Migraciones tiene registrado el ingreso formal de alrededor de 870,000.
Por muchos años, el gobierno peruano otorgó facilidades para los venezolanos que salieron huyendo del régimen de Nicolás Maduro, muchos solo con un pasaporte vencido. No obstante, la medida, aunque beneficiosa para los ‘llaneros’, complicó la situación de los problemas sociales que arrastra el Perú como el acceso a un servicio de salud digno y la seguridad ciudadana.
La migración venezolana permitió también la aparición de los ‘coyotes’, sujetos que integran mafias que lucran ‘ayudándolos’ a tramitar sus solicitudes de refugio ante Cancillería, por un costo que va entre los 100 y 300 soles. Muchos de los extranjeros que desconocen cómo realizar este proceso pagan y otros, al no contar con el dinero, no lo tramitan e ingresan sin ningún documento al Perú.
Estas mafias operan no solo en el trámite de documentos, sino también en el traslado de indocumentados desde las zonas fronterizas a través de pasos clandestinos, un servicio por el cual también cobran. Los venezolanos pagan hasta 120 dólares para su ingreso ilegal al Perú, incluyendo la gestión de la solicitud de refugio.
Según la Policía de Fronteras, una parte de estos indocumentados son personas con algún antecedente criminal. Hay alrededor de 10 mil venezolanos que se dedican a actividades ilícitas “y la gran mayoría no tiene ni quiere tener ningún tipo de registro”, comenta Fernández para el citado medio.
Además de las facilidades que el gobierno peruano ha dado para el ingreso de los refugiados, se suma la precaria política de Migraciones para recibir a extranjeros en calidad de refugiados.
El exsuperintendente advierte que, hasta el momento, el Gobierno no tiene una política para identificar y registrar los datos personales —huella digital, rostro y nombres— de estos foráneos.
Respecto a la nueva medida de Migraciones de exigir el pasaporte y visa vigente a los venezolanos que requieran ingresar o que ya se encuentren en Perú, Jorge Fernández consideró que esto será contraproducente pues llevaría al incremento de la migración ilegal por los pasos clandestinos.
“¿Quiénes ganan? Las mafias de tráfico de migrantes que hacen cruzar las fronteras y las mafias que hacen estos trámites en Cancillería cuando es solicitud de refugio y en Migraciones para la obtención de la calidad migratoria humanitaria. Estamos hablando de todo un mercado negro de trámites. Eso es lo que se tiene que acabar y eso es lo que no se ve”, aseveró el exsuperintendente.
Entre enero y junio de este año, 500 extranjeros que ingresaron de manera ilegal al país, en su mayoría venezolanos, además de colombianos, ecuatorianos y africanos, fueron expulsados por Tumbes. Desde el 2 de julio, cuando empezó a exigirse visa y pasaporte vigente, las autoridades han expulsado a 23 extranjeros, de los cuales 20 son de nacionalidad venezolana, informó el general PNP Manuel Gonzales, jefe del Frente Policial de Tumbes.
Además, durante este periodo se han desmantelado 20 bandas dedicadas al tráfico ilícito de migrantes, entre las que se encuentran Los Lechuceros del Norte, Los Escurridizos y Los Rezagos de los New Kids, así como la organización criminal conocida como Los Ruteros del Norte, todas involucradas en el mismo delito.
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