El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha anunciado el inicio de una nueva operación militar contra Irán, bautizada como «Furia Épica», con el objetivo de desmantelar el régimen de los ayatolá y eliminar las amenazas inminentes que representa el país.
La operación, que se coordina con Israel, ha sido diseñada para acabar con el programa nuclear y misilístico de Irán, así como con su Armada, que juega un papel clave en el control del estrecho de Ormuz, por donde transita una gran parte del petróleo mundial.
A pesar de los riesgos involucrados, incluido el posible costo en vidas humanas entre los soldados estadounidenses desplegados en la región, el presidente Donald Trump subrayó que la acción busca erradicar cualquier amenaza que Irán represente para la seguridad global.
La campaña ha sido calificada por Trump como una respuesta decisiva ante los desafíos que plantea el gobierno iraní.
La operación se desarrolla con un despliegue masivo de fuerzas, incluidos cazas, destructores y los portaaviones Gerald Ford y Abraham Lincoln.
Según fuentes oficiales, la ofensiva será mucho más amplia que las acciones previas, como la «Martillo de Medianoche» de junio de 2025, que atacó instalaciones nucleares iraníes.

