El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), emitió este martes la Licencia General Nº 47, que autoriza la venta y exportación de diluyentes de origen estadounidense a Venezuela, un insumo clave para procesar crudo pesado y hacerlo exportable.
La licencia permite realizar transacciones con el Gobierno venezolano y Petróleos de Venezuela (PDVSA) bajo contratos regidos por leyes estadounidenses, siempre que se cumplan ciertas condiciones, y prohíbe pagos en oro o criptomonedas, negocios con entidades sancionadas y el uso de buques bloqueados.
Esta medida forma parte de un paquete de licencias que busca aliviar gradualmente las sanciones estadounidenses sobre el sector energético venezolano y facilitar la recuperación de la industria petrolera, que ha sufrido una prolongada caída productiva debido a las restricciones internacionales.
La Licencia General 47 permitirá que empresas extranjeras, incluidas estadounidenses, exporten y comercialicen los diluyentes necesarios para mezclar con el crudo pesado venezolano —especialmente en la Faja Petrolífera del Orinoco— favoreciendo su transporte, tratamiento y refinación para obtener un crudo apto para el mercado internacional.
Los diluyentes son sustancias ligeras que reducen la viscosidad del crudo pesado, facilitando su bombeo y procesamiento; la falta de estos insumos había sido una de las principales limitantes para que Venezuela elevara sus niveles de producción en los últimos años.


