Muchas veces, nuestra situación actual de vida, nos hace sentir cansados y abatidos, sin ánimos para salir adelante. Sientes que cada día es igual al anterior, te arropa una enorme ola de resignación que te impide emprender nuevos retos y tomar decisiones.
Las responsabilidades te abruman, de tal manera, que quisieras “salir corriendo” y huir de tantas obligaciones. Este es el sentir de muchas personas, que viven encadenadas a sus creencias o patrones de vida, quizás adquiridas inconscientemente, malas experiencias, pasado, apegos, personas tóxicas, apariencias, egos, etc., en fin, existen muchas causas, que limitan la oportunidad de ser libres y de poder vivir en agradecimiento con lo que eres.
En la medida que agradeces, lo que hoy está presente en tu vida (bueno y malo), reduces la insatisfacción, te conectas con la vida, aumentas el optimismo y logras desenredar esos nudos que no te permiten crecer. No es resignarse a quedarse estancado, es aceptar nuestra situación, con miras a nuestro crecimiento personal.
Es necesario dejar de “enredarse la vida” para vivir libremente, abandonar los malos pensamientos y la quejadera, que solo atrae negatividad. Soltar lo que causa malestar e incomodidad. No es cuestión de egoísmo, al contrario, es amor propio, para elevar la autoestima, la confianza y tener una mejor actitud ante la vida.
¡Tenemos tanto! y solo nos damos cuenta de aquello que nos hace falta. La vida es una sola, hay que aprender a vivir el ahora, sin atarnos al pasado o al futuro, enfócate en “una buena siembra, para tener una excelente recolecta”.
Tu vida, está bajo tu responsabilidad, cuídala, dejando entrar solo lo bueno. Así como cuidas tu jardín, debes hacerlo contigo mismo. Lo que te haga daño, deséchalo, aprende a decir “NO”, hazte valer, no vivas de apariencias, se tú mismo y nunca dejes de serlo para complacer a otros, recuerda que eres único. Aprende a buscar lo positivo de las dificultades, son lecciones de vida que enseñan y fortalecen.
Desenreda los nudos que te mantienen paralizado, se valiente y firme en tus propósitos, que nada ni nadie te desanime, sin olvidar que eres un ser humano y se vale fallar. La vida no es solo blanco y negro, existen muchos matices que la hacen variable, así que de nada vale el fanatismo, hay que flexibilizar los criterios, para ser más abiertos y empáticos con el mundo que nos rodea, deja atrás esas posturas rígidas y amargadas.
Es cuestión de analizarse e intentarlo, paso a paso tu vida será más placentera y le encontraras sentido a todo. No olvides, lo que decía la maravillosa cantante Celia Cruz en su canción “Que la vida es un carnaval y es más bello vivir cantando”, y es cierto, la alegría es una actitud que otorga muchos beneficios a la salud, además de que se contagia. La alegría es esa magia que nos permite impregnar de felicidad a los demás. ¿Te animas a desenredarte?
Nilmary Boscan Maldonado
Abogada.
nilmarykris@gmail.com

