Guardia Civil de España resolvió el caso de supuesto secuestro en Tenerife. Todo se trató de un engaño.
Una joven fingió su secuestro, pidiendo 50 mil euros por la entrega. Por el caso fueron detenidos su novio, sus suegros y su cuñada, todos ellos de nacionalidad venezolana.
La joven también fue arrestada pero los investigadores creen que fue parte del plan y al mismo tiempo víctima de los allegados de su pareja, que la amenazaron con ritos de santería contra su familia.
No en vano, los agentes del Instituto Armado han bautizado este caso como ‘operación Santero’. Fuentes conocedoras de las pesquisas afirman a El Confidencial que la joven, de apenas 22 años edad, temía de verdad los posibles efectos del vudú sobre su madre y otros allegados y que por eso se prestó a colaborar en el engaño.
Le decían que el dinero que le reclamaban a su madre [50.000 euros] era para pagar a los muertos.
Llegaron a hacer un vídeo en el que la hija, amordazada y aparentemente sangrando, pedía su liberación. Exigían el pago en efectivo, que debía ser entregado en un lugar concreto determinado por los presuntos secuestradores
La sangre era falsa. La habían comprado en una tienda de carnavales, según las mismas fuentes.
El primer paso de los investigadores fue estrechar el cerco al entorno más cercano de la chica. Pronto se dieron cuenta de que no estaba secuestrada ni privada de su libertad de movimiento. De hecho, las detenciones tuvieron lugar en un salón recreativo de apuestas y juegos de azar.
Paralelamente, los investigadores descubrieron que la víctima ya había sido engañada en al menos tres ocasiones anteriores, en las que había entregado la cantidad total de 45.000 euros, tras recibir tres cartas con amenazas contra la vida de su hija.
Por diversos motivos, los investigadores centraron sus pesquisas en el entorno más próximo a la joven presuntamente secuestrada, determinando la implicación en los hechos de la familia de su pareja sentimental. Una vez analizada la información, se activó el protocolo de secuestro, contando con especialistas de la Unidad Central Operativa.
Cuando los agentes descubrieron que la joven se encontraba en perfecto estado y no estaba privada de su libertad, fueron detenidos cinco personas por los ilícitos penales de simulación de delito y extorsión. En el momento de la detención, la protagonista del vídeo y la familia de su pareja se encontraban en un salón de juegos.

