Medios colombianos vinculan al ganadero zuliano asesinado en Cúcuta con redes delictivas, inclusive, con el narcotráfico.
El 14 de septiembre, el blindaje nivel 2 del vehículo no soportó las ráfagas de arma larga que terminaron con la vida de un ganadero venezolano Luis Miguel Osorio Chacín, su pequeño hijo de 14 años y de uno de los dos escoltas que los acompañaban a una actividad académica en el colegio Santo Ángel de la Guarda, ranqueado como uno de los mejores de la capital nortesantandereana.
Al respecto, el diario El Tiempo de Colombia encontró un rastro de cocaína, juegos de azar y hasta un posible tráfico de lujosos relojes Rolex robados detrás de los interrogantes en torno al asesinato del ganadero que posaba como un próspero empresario con inversiones en Machiques de Perijá, en Zulia (Venezuela), estado fronterizo con Colombia.
En el expediente judicial se señala que Osorio Chacín aparecía vinculado a una investigación por narcotráfico.
El medio colombiano investigó y estableció que el expediente data de 2014, cuando autoridades venezolanas incautaron un camión con un cargamento de quesos. Camuflados en su interior se encontraron varios paquetes de cocaína de alta pureza que venían desde Colombia.
Además, tuvo acceso a documentos que señalan que el camión salió supuestamente de la hacienda Los Balcones. Además, que, en papeles, el predio está ligado a un familiar de Osorio Chacín.
De hecho, al ganadero se le señala de haber facilitado los documento para poder mover la mercancía ilegal sin que fuera descubierta. Y se asegura que no sería el primer viaje de quesos y cocaína que se movía desde El Balcón.
Autoridades le confirmaron a El Tiempo que el dueño de la finca también aparece mencionado en una tutela interpuesta en Colombia en abril de 2023.
La accionante resultó ser otra familiar del ganadero asesinado, que para las autoridades es relevante en la investigación por ser la dueña del Corolla blindado en el que se movilizaba Osorio Chacín cuando fue atacado por los sicarios.
El carro fue importado en 2018 y matriculado en el municipio de Villa del Rosario, en la frontera con Venezuela. Un año más tarde fue adquirido por un miembro de la familia Osorio Chacín, pero este último también lo usaba para moverse por Cúcuta y por otros municipios vecinos.
“La propietaria del carro interpuso una tutela para que autoridades le explicaran por qué le había sido anulada su cédula colombiana”, señaló un investigador.
Ahora se indaga si el ganadero también portaba un documento colombiano.
Pero hay autoridades de otros países preguntando por los detalles del expediente.
Sin embargo, El Tiempo hizo un primer rastreo y no encontró el nombre de Osorio Chacín entre los socios de los casinos bajo la lupa de las autoridades.
Por ahora, la Policía y la Fiscalía indagan si el ganadero venía siendo objeto de seguimientos y de amenazas que lo hubieran llevado a refugiarse en Cúcuta y a andar en carro blindado con dos escoltas.
Es evidente que sus asesinos lo venían siguiendo y conocían las actividades y rutinas hasta de su pequeño hijo.
Autoridades indagan si este triple homicidio está vinculado a Genrry Jaimes Moya Bracho, alias Maracucho, asesinado en 2023 cuando llegaba a su residencia en Cúcuta.
Otro de los guardaespaldas del ganadero –Leider Sebastián Pérez– quien conducía el carro y resultó herido, podría tener información clave de los responsables del triple homicidio.
El Nacional

