El imperio de narcotráfico que ostentaba José Ramiro Cárdenas, conocido como El Titi, máximo líder del Clan Iguarán, fue tan fuerte que, miembros de la Administración de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos, en conjunto con la Dirección de Antinarcóticos de la Policía, le siguieron el rastro durante más de tres años, hasta capturarlo, en Valledupar.
Las autoridades conocieron la expansión de su fortín de cocaína, que se concentraba desde la producción en la zona del Catatumbo, donde tenía laboratorios artesanales, custodiados por el Ejército de Liberación Nacional (Eln), que se convirtió en su principal enlace para llenar sus arcas.
Según se conoció, Cárdenas producía cuatro toneladas de clorhidrato de cocaína al mes, que posteriormente eran transportadas vía terrestre a la alta Guajira, donde su organización la embarcaba en lanchas rápidas y embarcaciones hacia Centroamérica y a las islas del Caribe como Puerto Rico y República Dominicana, para posteriormente exportarla a Europa y Estados Unidos.
"La cocaína era transportada en vehículos y camiones desde Norte de Santander, pasando por Aguachica (Cesar) hasta llegar a La Guajira, en La Paz", explicó una fuente judicial cercana a las pesquisas.
Las investigaciones establecieron que Cárdenas mantenía constantes conexiones con narcotraficantes en Cúcuta, donde se adelantaban reuniones para planificar el envío de la droga al exterior, por esto, las autoridades estadounidenses avanzan en las pesquisas contra estas redes de narcotráfico.
"Su ingeniosa modalidad para traficar la droga consistía en acopiar grandes cantidades de estupefaciente bajo tierra para luego transportarla en vehículos custodiados por hombres armados hasta sitios desérticos en la alta Guajira, posteriormente coordinaba las embarcaciones que zarparían desde sitios de difícil acceso a la Fuerza Pública, para ser entregada a comisionistas o intermediarios", aseguró la Policía.
La trayectoria
José Cárdenas es un reconocido narco
El venezolano José Ramiro Cárdenas, conocido como «El Titi«, máximo líder del Clan Iguarán, fue tan fuerte que miembros de la DEA de Estados Unidos, en conjunto con la Dirección de Antinarcóticos de la Policía, le siguieron el rastro durante más de tres años, hasta capturarlo, en Valledupar.
Las autoridades conocieron la expansión de su fortín de cocaína, que se concentraba desde la producción en la zona del Catatumbo, donde tenía laboratorios artesanales, custodiados por el Ejército de Liberación Nacional (ELN), convirtiéndose en su principal enlace para llenar sus arcas.
Según se conoció, Cárdenas producía cuatro toneladas de clorhidrato de cocaína al mes, que posteriormente eran transportadas vía terrestre a la alta Guajira, donde su organización la embarcaba en lanchas rápidas y embarcaciones hacia Centroamérica y a las islas del Caribe, como Puerto Rico y República Dominicana, para posteriormente exportarla a Europa y Estados Unidos.
“La cocaína era transportada en vehículos y camiones desde Norte de Santander, pasando por Aguachica (Cesar) hasta llegar a La Guajira, en La Paz”, explicó una fuente judicial cercana a las pesquisas.
José Cárdenas es un reconocido narcotraficante, con más de diez años delinquiendo en un clan familiar, que se dividió después de la captura de alias Bony, su tío.
“Ahí se dividieron y él tomó las riendas del negocio y se hizo muy poderoso”, dijo una fuente judicial.
La Policía le ha incautado a ‘Titi’, alrededor de 21 toneladas de clorhidrato de cocaína, valorados en al menos 121.000 millones de pesos.